MORELIA, Mich., 18 de octubre de 2019.- Ante el incremento del uso de fuentes de energías renovables en los hogares y en la sociedad en general, una joven del Instituto Tecnológico de Morelia (ITM) desarrolla un esquema de investigación.

Este se centra en analizar el impacto en las Redes Eléctricas de Distribución que están bajo la responsabilidad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), bajo el título Impacto de la Interconexión de Generación Distribuida a las Redes Eléctricas de Distribución.

Este proyecto lo encabeza la alumna de doctorado, Clarissa Nallely Acosta, asesorada por los doctores Manuel Madrigal y Héctor Francisco Ruiz.

Durante su análisis, y con el apoyo de la División Centro Occidente de la CFE, la estudiante trabajó con datos reales de algunos circuitos de Morelia, por lo que hizo la simulación con algunos programas de flujos de potencia y otras herramientas propias, donde encontró que para el usuario existen beneficios por el ahorro que representa al consumirlo.

Sin embargo, en el operador de la red eléctrica tiene consecuencias que impactan en su distribución, el cual podría incrementar conforme se aumente en el país el uso de energías alternativas y que para definir con exactitud se requiere mucho tiempo de estudio.

Explicó que hay evidencia, de otros países, sobre el impacto que representa para el operador de la red la utilización de las energías renovables, porque para el operador, da cabida a un nuevo esquema de funcionamiento de la red.

“El usuario está adoptando fuentes renovables de energía para este fin, siendo los más populares, los sistemas solares fotovoltaicos (SFV), porque son fáciles de adquirir y de instalar; también pueden encontrarse plantas de generación a diésel y/o gasolina, pequeñas turbinas aerogeneradoras, composta, entre otras”.

Por otro lado, enfatizó que en la actualidad se cuentan con tres modalidades de contrato para aquellos usuarios interesados en instalar su propia fuente de generación de energía, las cuales son: Venta total de la energía generada (energía que se va directamente a la RED); consumo neto de energía (es la resta de la energía generada menos la que se consume) y venta de energía a un tercero.

Los estudios revelaron que, al incrementar gradualmente la capacidad de generación de energía (GD) distribuida instalada en la red, se presentan problemas de sobre voltaje, violación de los límites de corriente en los alimentadores, así como un incremento muy significativo de pérdidas eléctricas.

También se determinó que esto sucede cuando la generación es máxima y la demanda es mínima, esto es típico cuando, por ejemplo, los usuarios dejan sus hogares por las mañanas para salir a trabajar y los SFV se mantienen generando energía constantemente todo ese tiempo.