Morelia: entre rehabilitaciones y pendientes lucen unidades deportivas
MORELIA, Mich., 25 de octubre de 2026.- Ni la lluvia intermitente ni las bajas temperaturas fueron impedimento para que alrededor de 600 ciclistas cambiaran las calles por los caminos rurales y se adentraran en un paisaje teñido de naranja, púrpura y rojizo, durante la sexta edición de la Rodada Ciclista por la Fiesta de la Flor de Cempasúchil El Colegio 2026.
Con el aroma de las flores como acompañante y el entusiasmo por pedalear como principal motivación, los deportistas recorrieron los campos de esta comunidad, donde el cempasúchil y la mano de león anunciaron la proximidad del Día de Muertos, en una estampa que combinó deporte, naturaleza y tradición.
Desde Celaya, Uriangato y Valle de Santiago, Guanajuato, así como de Huetamo, Gabriel Zamora, Morelia, Uruapan y otros puntos de Michoacán, los participantes llegaron dispuestos a disfrutar de una experiencia que fue más allá de la actividad física: convivir, descubrir nuevos paisajes y compartir la pasión por las dos ruedas.
Para Alan, quien suma dos años practicando ciclismo, cada rodada representa una oportunidad para fortalecer la salud y construir amistades, sin importar las condiciones del clima.
“Cuando tienes el gusto y la pasión, la verdad, pocas cosas te detienen. Lo que importa es la constancia y la certeza de que lo quieres hacer. Busco una diversión y un deporte al mismo tiempo; es un equilibrio, un pasatiempo bonito”, compartió.
Sin embargo, entre los caminos y las flores también hubo espacio para señalar los pendientes que enfrenta este deporte en la capital michoacana. Alan consideró que Morelia necesita más ciclovías y mejores condiciones en las existentes, además de mayor respeto hacia quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte o recreación.
Con apenas dos meses sobre la bicicleta, Rafael encontró en la rodada una oportunidad para romper la rutina y disfrutar de la convivencia con familiares y amigos. La experiencia, aseguró, le ha permitido descubrir una faceta distinta del deporte.
“Es una emoción para mí salir de la rutina y compartir momentos con amigos y con la familia. La flor de cempasúchil es algo muy endémico de aquí; es bonito ver todo lo que se hace en este pueblo”, expresó.
Aunque celebró el atractivo de la fiesta floral, también lamentó la falta de espacios adecuados para practicar ciclismo en Morelia, una situación que, desde su perspectiva, se refleja en los constantes accidentes entre ciclistas y automovilistas.

Emiliano, con cuatro años de experiencia sobre los pedales, disfrutó de una jornada que calificó como tranquila, familiar y rodeada de buenos paisajes. Para él, las condiciones meteorológicas quedaron en segundo plano frente a la oportunidad de conocer lugares y convivir con otros apasionados del ciclismo.
“Cuando hay ganas, lo que menos importa es el clima. Hoy fue un evento bien organizado y familiar, con muy buenos paisajes”, comentó.
Su reflexión también apuntó a la necesidad de mejorar la infraestructura ciclista, los pasos peatonales y la cultura vial, para que quienes se desplazan en bicicleta puedan hacerlo con mayor seguridad.
Así, entre gotas de lluvia, caminos rurales y extensiones de flores que anticipan las ofrendas del Día de Muertos, la sexta rodada de El Colegio reunió a cientos de pedalistas en torno a una misma pasión.
Una jornada en la que el frío no frenó las bicicletas y en la que cada kilómetro recordó que el ciclismo también es una forma de descubrir el territorio, fortalecer amistades y mantener vivas las tradiciones que distinguen a Michoacán.