Atlético Morelia Femenil va por otro triunfo en la Liga TDP
MORELIA, Mich., 24 de junio de 2026.- Hay cosas que solo el futbol puede conseguir y solo el futbol logra explicar, son 82 mil almas convocadas en un estadio y más de 100 millones a través de la radio y la televisión, reunidas con un solo fin, apoyar a su selección nacional de futbol.
El llamado de esta noche tenía un sabor diferente, dulce, algo que muy poco paladea el aficionado mexicano más acostumbrado a la amargura de los fracasos y las derrotas que a los éxitos. La cita de hoy fue distinta, se trataba de sellar un compromiso basado en los triunfos, en los dos partidos ganados a Sudáfrica y Corea, de la meta invicta y la posibilidad de continuar el idilio en las fases de matar o morir, de enfrentarse a los grandes y vencerles, algo de lo cual el futbol mexicano y su afición disfrutan muy poco.

Finalmente se cumplió y Javier Aguirre decretó el descanso para varios futbolistas que alinearon ante Corea, los más significativos son los de Gilberto Mora, Guillermo Martínez y Mateo Chávez, en la portería el Vasco decidió no sembrar dudas y el Tala Rangel recibió la ovación del estadio cuando fue anunciado como titular, lo mismo sucedió con Gilberto Mora, de quien la fanaticada está esperando mucho en este Mundial. No pasó inadvertido el hecho de que el Memote Martínez ganará la titularidad a Santiago Giménez, la altura del rival pudo motivar la decisión del entrenador mexicano, los checos promedian un metro y ochenta y cinco centímetros de estatura.
Y si Aguirre movió su plantilla, el entrenador rival también movió su cuadro enviando a la banca a jugadores tan importantes como Souček, el futbolista del West Ham United formó parte de los sacrificados en busca de un mejor funcionamiento.
Esta vez no fue la versión breve del himno nacional mexicano en la voz de Alejandro Fernández, en esta ocasión fue la voz del estadio, las 82 mil gargantas las que hicieron vibrar hasta los cimientos el tres veces mundialista Estadio Ciudad de México.

El futbol moderno ya es de cuartos y la pausa de hidratación llegó con un balance favorable a los centroeuropeos que sumaron tres jugadas finalizadas sobre la meta mexicana, la más peligrosa la provocada por Denis Visinsky en un disparo cruzado al segundo poste, el 26 de los visitantes fue la gran sorpresa en la alineación de Chequia esta noche.
Tras la reanudación del encuentro, los europeos siguieron creciendo en el partido, la apuesta mexicana por un refresco en la alineación pasó factura en la falta de profundidad ofensiva y en el control del medio campo.
Tuvieron que pasar 35 minutos para que el equipo mexicano diera motivos a la afición para levantarse de su asiento, Israel Reyes tomó de chilena un rebote en el área, la acción no fue precisa, pero a partir de ese momento México comenzó a llegar de frente al marco de Chequia, al 38 Jorge Sánchez arribó desde su lateral al área enemiga, disparo que obligó a la atajada del arquero Kovar.
Poco que presumir de los locales en un primer tiempo seco, con poca claridad ofensiva, donde si hay que buscar el punto positivo, es el trabajo defensivo donde los mexicanos lograron neutralizar el juego aéreo de su rival, la tribuna no perdonó y el primer tiempo terminó con abucheos para el cuadro mexicano.
El segundo tiempo fue diferente y México terminó por arrollar a los checos, prácticamente sin resistencia.
Al minuto 55 de tiempo corrido, Luis Romo hizo una jugada de gente grande, peleó el balón entre tres rivales, encontró pegado a la línea a Mateo Chávez que dejó su lateral derecha, donde Mateo Chávez ganó la espalda a la zaga rival y resolvió cruzando su disparo de zurda a la salida del portero de Chequia.
Tan solo cinco minutos después México puso el segundo gol en el marcador, Mora creó la jugada, Jorge Sánchez presionó para causar el error del arquero de Chequia, a lo que Julián Quiñones estuvo atento para empujar el balón a la red, el naturalizado mexicano suma su segundo gol en el Mundial.
Con el dos cero a favor, Javier Aguirre decidió el ingreso de Obed Vargas, de Romo y Santiago Giménez, lo mismo que de Álvaro Fidalgo.
Con los goles en contra Chequia perdió la brújula y México metió a la congeladora el partido, la atención de la tribuna se concentró en la banca donde Guillermo Ochoa se preparaba para su cita con la historia, el minuto 78 pasa a formar parte de la historia del futbol mexicano, la tribuna coreó su nombre cuando Guillermo Ochoa ingresó al campo y oficialmente selló su quinto Mundial jugando y el sexto en la convocatoria.
El tercer gol se apareció ya cuando el partido agonizaba, México presionó y Fidalgo encontró el balón para sellar una actuación histórica, un tres por cero que ilusiona, el tercer gol del partido y la tercera victoria para los mexicanos.
Los minutos finales se fueron con la complacencia del rival totalmente entregado, la tribuna se prodigó en el Cielito Lindo y la Selección Mexicana selló una primera fase histórica con tres victorias, líder de grupo, sin gol en contra y con 25 de 26 jugadores con minutos en el torneo, un poco de retribución a la deuda histórica de la Selección Mexicana con su fiel afición. Apenas silbó el árbitro, Memo Ochoa se arrodilló, se persignó y levantó los brazos al cielo.





