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CIUDAD DE MÉXICO, 11 de junio de 2026.- Las camisetas verdes desplazaron por una noche a los tradicionales trajes de mariachi en Plaza Garibaldi.
Cientos de aficionados se congregaron en la Plaza Santa Cecilia para seguir el triunfo de México 2-0 sobre Sudáfrica.
Entre cánticos, banderas y gritos de apoyo, capitalinos, turistas nacionales y extranjeros vibraron con cada jugada transmitida en una pantalla gigante instalada para la ocasión.
La primera gran explosión de júbilo llegó con el disparo de Julián Quiñones, que abrió el marcador y desató el festejo entre los asistentes.
El gol fue coreado por una afición que convirtió el emblemático escenario capitalino en una auténtica extensión de las tribunas.
Con la ventaja mexicana de 1-0 al descanso, los asistentes aprovecharon el entretiempo para organizar una cascarita que sirvió como espectáculo improvisado y mantuvo encendido el ambiente futbolero.
La mayor ovación de la segunda mitad llegó al minuto 66 con el ingreso del juvenil Gilberto Mora.
Sin embargo, el reconocimiento duró apenas unos segundos, pues Raúl Jiménez apareció de cabeza para marcar el 2-0 y provocar una nueva celebración colectiva.
La fiesta sufrió una inesperada interrupción cuando, minutos después del segundo gol, se perdió la señal de la pantalla gigante.
La falla provocó molestia entre los aficionados, quienes respondieron con silbidos y reclamos dirigidos a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
La interrupción ocasionó que parte del público comenzara a abandonar el lugar. La transmisión regresó hasta el minuto 82, permitiendo a los presentes reencontrarse con las acciones finales del encuentro.
Ya en tiempo de compensación, al minuto 92, los mariachis callaron momentáneamente tras la expulsión de César Montes.
Sin embargo, el incidente no empañó el festejo que estalló con el silbatazo final, acompañado por el tradicional grito de “¡México, México!” y el coro de “¡Sí se pudo!” que resonó en toda la Plaza Garibaldi.




