Va dupla Hernández-Cordero por hacer historia en La Carrera Panamericana
MORELIA, Mich., 19 de julio de 2026.- Por fin llegó el día. Este domingo, Argentina y España se disputan el título del Campeonato Mundial de Fútbol. De hecho, ya son las dos mejores selecciones del mundo; lo que dirimirán hoy es quién levantará la Copa de la FIFA.
Argentina, número uno del ranking de la FIFA, tuvo un camino de alfombra roja hasta las semifinales, donde enfrentó a Inglaterra. La forma en que disputó ese partido, con el cuchillo entre los dientes y con el clásico fútbol argentino de buen toque y verticalidad, ha hecho que muchos olviden los sufrimientos ante Cabo Verde y la polémica arbitral frente a Egipto.
Fortalezas
La mentalidad es una fortaleza histórica del fútbol argentino. Lionel Messi está al más alto nivel con 39 años; suma ocho goles y dos asistencias. Argentina sabe jugar finales: es la vigente campeona del mundo y, bajo el mando de Lionel Scaloni, disputa su quinta final internacional.
En ocho años al frente de la selección, los números de Scaloni son más que positivos: 103 partidos, con 76 victorias, 18 empates y solo nueve derrotas. Además, acumula una racha de 14 encuentros sin perder.
La nueva monarquía
España es el nuevo rico en el club de las grandes selecciones del mundo. Apenas en 2010 conquistó su primera Copa del Mundo y la de hoy será apenas su segunda final. Su figura mediática es Lamine Yamal, aunque en el plano individual no ha tenido un torneo brillante.
La selección española ama la pelota por encima de cualquier otra cosa: la domina y marca el ritmo del juego. Rodri es su futbolista estratégico; Mikel Oyarzabal, su centrodelantero de gran eficiencia. Sin embargo, la principal fortaleza del conjunto español es el equipo. Sus 37 partidos sin perder son una marca que impresiona.
El de negro
Especialistas señalan que la balanza puede inclinarse si el árbitro permite el fútbol al límite de los argentinos, eso que llaman ser "canchero", calificativo del que muchas veces se han enorgullecido, pero que en los últimos días han rechazado tajantemente.
El árbitro del partido ha cobrado, desde la previa, un protagonismo poco deseable. Llegó al Mundial como el séptimo mejor silbante del mundo, pero la exposición mediática de la final ha sacado nuevamente a la luz un escándalo de prostitución y una causa judicial en la que se vio involucrado en 2020. El esloveno Slavko Vinčić fue absuelto en ese proceso.
Hoy, y no es exageración decirlo, el mundo se detendrá para ver un partido de fútbol. Argentina va por su cuarta estrella; España, por su segundo título. Sobre la cancha estarán muchos de los mejores futbolistas del planeta. El deseo es que sea un digno colofón para una Copa Mundial de Fútbol que ha dejado, al mismo tiempo, motivos para el elogio y la crítica. Hoy termina el verano futbolístico en Nueva York.




