Atlético Morelia Femenil va por otro triunfo en la Liga TDP
MORELIA, Mich., 21 de junio de 2026.- El partido mil en la historia de los Mundiales de Fútbol fue una fiesta oriental, los Samurái azules solo demostraron ser mejor equipo que Túnez y justificaron en la cancha la celebración de la tribuna en donde fueron auténticamente locales, el triunfo de cuatro goles a cero fue corto en comparación con el dominio mostrado en el terreno de juego.
La ciudad de Monterrey se volcó en la convocatoria de las autoridades locales para para hacer del juego mil una celebración a lo grande y donde la fanaticada japonesa fue adoptada como propia.
Apenas con el minuto tres en el cronómetro, Nichi Kamada abrió el marcador, el centro campista del Crystal Palace en la Premier League de Inglaterra, llegó para anidar el balón de taquito, golpeando el esférico con el talón y mandándolo al fondo de la red, el gol, fue de Kamada, pero la jugada fue de Nakamura que desbordó por derecha al interior del área y envío un balón retrasado que exigía terminar en gol.
El segundo en la cuenta de Japón, arribó al minuto 31 en un potente disparo de pierna derecha de su centro delantero, Ueda tuvo tiempo y espacio en la frontal del área para anidar la redonda al poste derecho de la meta tunecina.
La primera parte pudo haber terminado con un gol más para los orientales, pero el VAR determinó que el balón no rebasó totalmente la línea de gol en un tiro de Tomiyasu, que el cancerbero Aymen Dahmen alcanzó a atajar.
Solo confirmaron
El segundo tiempo fue solo la confirmación de que el equipo japonés será un rival difícil de engullir en el Mundial y también corroboró que Túnez puede pelear con todo mérito por ser uno de los peores equipos del Mundial 2026.
El tercer gol a favor de Japón llegó al minuto 69, Ito ganó la posición entre los centrales tunecinos y protegió bien el esférico para disparar recto a mano izquierda del portero que poco pudo hacer para evitar la anotación.
El cuarto en la cuenta cayó al minuto 83, de nueva cuenta Ueda, pero ahora de cabeza bombeando el balón a segundo palo y con un rival ya entregado que solo esperaba el silbatazo final del partido.
Fueron un partido de auténtica pesadilla para Túnez, la Cábala de que equipo que estrena técnico gana no se cumplió y el francés, Hervé Renard quien llegó de bombero apenas el pasado 16 de junio para sustituir a Sabri Lamouchi, que fue destituido tras perder el primer partido del Mundial contra Suecia al son de cinco goles por uno, no logró mejoría alguna en el cuadro africano que está prácticamente eliminado del Mundial.




