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MORELIA, Mich., 3 de noviembre de 2026.- El trabajo curatorial va desde crear una experiencia al espectador hasta crear coherencia en el montaje del trabajo artístico, esa es la visión que tiene la joven artista y curadora Sofía Zavala, que participó en Íntimo, la exposición de la artista chilena Ángela Rivera en Casa Romero.
Sofía, quien es historiadora del arte por la UNAM y especialista en arte mexicano, contó a Quadratín que la curaduría básicamente es crear la experiencia para el espectador, "viene desde elegir al artista, elegir las piezas del artista, elegir los lugares, elegir lo que tú deseas evocar con esa exposición".
Crear un recorrido que tenga coherencia, externó, "crear este ambiente en el cual todas las piezas puedan dialogar entre sí, puedan dialogar con el espacio y que sea una exposición disfrutable, básicamente".
Hay que ingeniárselas mucho, expresó, porque hay veces que llegas a los espacios y no tienes idea de cómo las piezas van a poder trabajar con ese espacio.
En Morelia, lo que sucede es que los lugares son un poco más limitados, externó, y la mayoría de las exposiciones son en el centro, "entonces estás trabajando mucho con el espacio y que no lo puedes modificar".
En ese sentido, la curadora puso un ejemplo, señaló que por mucho tiempo estuvo en Casa de las Artesanías y era complicado, "porque como es patrimonio del INAH, yo siempre ponía a todos a quebrarse la cabeza, al que me ayudaba a colgar las cosas y demás, porque me decía: 'es que no te lo puedo colgar ahí, porque no podemos perforar', y que es algo muy de Morelia, que no puedes modificar tanto los espacios".
Es diferente curar en la CDMX y en Guadalajara, que tienen estos espacios más modificables, "pues tú puedes pintar, tirar muros, colocas un muro fantasma".
La curadora y artista expresó que llegó a Casa Romero porque su responsable, María Luisa Romero, le mostró la galería, "y a mí me gusta mucho, porque tiene un espacio que es el exterior y tiene como este cuarto que está atravesado como por esta ventana, entonces te permite que los dos espacios estén congeniando".
"Platicando con ella (María Luisa Romero), le dije: 'ah, es que quiero que se me ocurra algo', y justo días después veo que Ángela como que publica algunas piezas que me gustaron y dije: 'ah, ahí está", narró Sofía.
Lo que tiene la obra de Ángela es que es muy íntima, es muy entrañable, es muy personal, aseveró, por lo que para la curaduría quiso jugar con esta idea de entre lo privado y lo personal.
"Entonces, la parte de afuera de la exposición es toda la obra pública de Ángela, y en la parte de adentro quisimos recrear como lo que sería el estudio de Ángela que se encuentra en Ciudad de México, pero traerlo para acá, que son estas dos cuestiones de los artistas, que los vemos como figuras públicas y los vemos como figuras privadas, es muy diferente conocerlos", expresó.




