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MORELIA, Mich., 23 de julio de 2026.- La hurracarrana y otras llaves de la lucha libre mexicana pudieron haber formado parte de la preparación de Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y otros revolucionarios cubanos para enfrentar al régimen de Fulgencio Batista y concretar la Revolución Cubana.
De acuerdo con el historiador Fernando Gálvez, dicha preparación habría estado a cargo del luchador Arsacio "El Kid" Vanegas, hijo del impresor Antonio Vanegas Arroyo.
Durante una conferencia realizada en el auditorio del Centro Cultural Clavijero, Gálvez presentó la ponencia Cuba y México. Historia entrelazada en la imprenta Vanegas Arroyo, en la que relató los orígenes de esta emblemática imprenta y su vínculo con personajes como el grabador José Guadalupe Posada, así como la sátira política que acompañó a la Revolución Mexicana.
Abordó parte el periodo de la Revolución Mexicana dinde asoció historias relacionadas a la gráfica y el contexto del México de entonces.
Había noticias e imágenes de la Revolución Mexicana. Puso como por ejemplo el asesinato de Miguel Cabrera, jefe de la policía de Puebla por los hermanos Serdán, "que realmente es el inicio armado de la Revolución, y ese suceso pues está registrado pues con una nota roja más, con escándalos: ¡Puebla, asesinan a jefe policiaco, involucrada alguna mujer!, además que aparece (la mujer) en el grabado de Posada asomada en una ventanita", refirió.
Esto se va desarrollando hasta que de pronto se dan cuenta que es una revolución y ya empiezan a aparecer los caudillos: Zapata, Villa, la campaña de Madero, "todo eso va apareciendo en las publicaciones de los Vanegas Arroyo hasta que de pronto pues en la Decena Trágica, en las inmediaciones de la Decena muere Posada y después don Antonio Vanegas Arroyo", contó.
Al fallecimiento de Antonio, le dona la imprenta a su hijo, Arsacio, pero el hijo en ese momento era un chamaco de 15 o 16 años, y Arsacio ya se llamaba o ya le decían el Kid Vanegas o El Chamaco Vanegas porque era participante de la lucha libre, el más joven en convertirse en luchador profesional en la época de oro de la lucha libre.
Pero no cerró la imprenta, se mantuvo haciendo impresos distintos, sobre todo comerciales. Pero entonces se acercaron unos cubanos para pedirle que los entrenara, él no sabía pero se trataba nada más y nada menos que de Fidel Castro, Ernesto Guevara y algunos de sus hombres.
Es ahí donde se cruza otra historia donde la familia Vanegas Arroyo convivía mucho con los revolucionarios cubanos, ya que Arsacio se dedicaba a subir cerros y entrenarlos en las artes de la lucha libre, en el combate cuerpo a cuerpo con alguna de las llaves clásicas de esta disciplina mexicana.
Entonces hubo un cruce de historias, de momento sí de circunstancias entre el mundo de la lucha libre, los impresos de los Vanegas Arroyo, Posadas, y las revoluciones tanto mexicana como cubana.




