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MORELIA, Mich., 20 de mayo de 2025.- ¿Cuántas veces estamos en un lugar sin mirarlo de verdad?, ¿cuántas veces vemos y sentimos realmente el espacio público?, son cuestionamientos que desenmaraña el artista Ricardo Zambrano, quien a través de lo efímero, busca dialogar con el espacio público y hacerlo visible.
Es lo efímero la característica principal que él desarrolla en los espacios públicos, aseveró en entrevista con Quadratín, "no busco que permanezca y mucho menos que se quede ahí para siempre".
En cuanto a técnicas, no puede hablarse de una en específico; su trabajo es más bien una intervención que puede valerse de cualquier recurso o medio.
"¿Qué es lo que yo pretendo regularmente en mis ejercicios? Es visibilizar el espacio público. Interactúo con él; no hago una pieza donde busque generar un discurso a partir de no sé qué rollos trae uno de la mente, no, sino que se trata del espacio".
Señaló que el espacio, el que invita a dialogar con él, a visibilizar sus tensiones, su misma dimensión, "todo lo que nos dice, que pasa invisible además; es tan cotidiano el que transcurras tú por el espacio que ya pasa desapercibido, es decir, se vuelve invisible".

Bajo esta premisa lo que ha generado el artista a lo largo de su trayectoria, es que se vea y viva el espacio, lo que se vuelve un pretexto para generar un discurso, que por lo regular son cuestionamientos existenciales, "siempre confronto el espacio mismo con la existencia misma; tú generas un espacio en la vida y ahí está materializado en piedra y todo lo que quieras, pero tú haces que el espacio se vuelva vivo".
Con respecto a Morelia, el artista dijo que se atreve a expresar que toda la ciudad está invisibilizada, "este ejercicio de la violencia que se está dando, y lo llamo ejercicio porque todos lo ejercemos, es parte de esa invisibilización que tiene la ciudad", aseveró aclarando no querer meterse en asuntos políticos.

No obstante, expresó que si verdaderamente nosotros fuéramos unos ciudadanos y viéramos a la ciudad como nuestro hábitat, las cosas serían diferentes, "¿a qué me refiero? A nuestras relaciones personales, simplemente. El espacio es un espacio de tensiones, y que lo habitamos, pero no lo sabemos habitar".
Entonces, al referirse que toda la ciudad es invisible, es porque verdaderamente no nos hemos hecho presentes, expresó a este medio.
Además, el individualismo, una característica de las sociedades actuales y que también se da en México, ha contribuido demasiado a que la ciudad se vuelva invisible, externó, "si verdaderamente la viviéramos seríamos una colectividad, seríamos verdaderamente comunidad, el espacio invita a que seamos comunidad, pero no lo hacemos".
En ese sentido, puso como ejemplo la gentrificación que se da en las ciudades turísticas, que más que otra cosa son espacios de poder, no es por una cuestión turística, sino que es una apropiación de los espacios públicos que obedece a intereses muy particulares, "ese no es un asunto que contribuya a generar comunidad, así de simple".
La otredad en México es un asunto que va relacionado con el individualismo, "el no ver al otro obedece a que no nos estamos viendo primero, ahí está todo el asunto; yo no voy a culpar al otro, ¿por qué no me ve el otro? Pues porque yo soy el primero que no estoy viéndolo, todo empieza por uno mismo, si quieres ver al otro empieza a verte a ti mismo", aseveró y dijo que alguna vez hizo un ejercicio llamado La ciudad soy yo, mírate al espejo, yo soy la ciudad, que aborda esto.




