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MORELIA, Mich., 29 de agosto de 2025.- El Segundo Festival Internacional de Cine y Video “Kurhikua K’eri: Fuego Perpetuo” concluyó con la proyección del documental Mujeres construyendo el autogobierno, en el Centro Cultural Clavijero de Morelia, tras cuatro días de actividades en sedes comunitarias de Tingambato, Zirahuén y Urandén de Morelos.
En el conversatorio de clausura participaron Mariano Estrada; José Luis Matías Alonso y Rosalba Díaz Vázquez, del colectivo Ojo de Tigre Comunicación Comunitaria de Guerrero; Sergio Novelo, maya de Yucatán; y Raúl Máximo Cortés, de la región del Lago de Pátzcuaro, con la moderación de Eani Maldonado Villalpando.
Las y los realizadores coincidieron en que el cine indígena es un ejercicio de autorrepresentación, pues los pueblos buscan narrar sus realidades con voz propia y no ser reducidos a la mirada externa.
En el auditorio del Centro Cultural Clavijero, señalaron que los guiones, locaciones y procesos de producción surgen de mandatos y consensos comunitarios, en los que participan autoridades, niñas, niños y productores locales, de manera que la colectividad define los relatos y les da sentido.
José Luis Matías Alonso subrayó que ejercer el cine es ejercer un derecho a la comunicación y la información, históricamente negado a los pueblos originarios, mientras que Mariano Estrada recordó que la primera generación de cineastas indígenas surgió en los años 80 con el propósito de visibilizar la precariedad y las luchas comunitarias frente al Estado.
Sergio Novelo explicó que, en la península de Yucatán, la creación audiovisual implica un trabajo colectivo desde la idea inicial hasta la difusión, pues “la comunidad no solo es escenario, sino protagonista del relato”.
En tanto, Raúl Máximo Cortés remarcó que en Michoacán el cine indígena se vincula a la defensa cultural y territorial, y que festivales como este buscan consolidar redes entre regiones.
El festival, organizado de manera autogestiva por comunidades articuladas en el Consejo Supremo Indígena de Michoacán, incluyó cortometrajes, mediometrajes y largometrajes inscritos en categorías como autonomías y movimientos sociales, medio ambiente y territorio, espiritualidad y cosmovisión, así como mujeres y feminismos.
Al cierre, con la proyección del documental Mujeres construyendo el autogobierno, se refrendó que el cine indígena es memoria viva y herramienta política que regresa a las comunidades para fortalecerlas y abrir diálogo, más allá de su circulación en circuitos nacionales e internacionales.




