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El próximo 10 de junio se conmemoran 20 años del reconocimiento de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), y por tanto es el Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana. No es un lenguaje, la LMS tiene estructura y aportaría para tener una comunicación más completa aunque esto no se reconoce, indicó la especialista en el tema Mónica Zúñiga.
La directora general de Educación de las asociaciones Fuerza Sorda y ACSEM A C., y quien en un tiempo fue directora de la Comisión de Lengua de Señas Mexicana de la Federación Mexicana de Sordos, expresó que poco se conoce de los beneficios de la LMS por ello no se implementa.
Dijo que ella ha hecho sus investigaciones y ha recibido capacitaciones en otros países, y las investigaciones que se han obtenido hasta el momento arrojan que cuando un bebé nace, desde su llegada a este mundo, al bebé sea oyente o no, se le puede enseñar mediante metodologías y estrategias, a usar lengua de señas.
En ese sentido, ejemplificó que si a un niño pequeño se le enseña la seña y la palabra leche y a otro nomás se le enseña solo la palabra, el primero tendrá mayor capacidad de comunicación, porque al bebé que solo está aprendiendo la palabra le cuesta más trabajo expresar lo que necesita y lo que siente.
Esto porque el bebé que aprendió también la seña, puede expresar con mayor facilidad lo que siente y lo que necesita porque no solo se limita a la palabra, "lamentablemente eso es algo que se desconoce aún y por ello no se ha fomentado".
"Muchas veces se piensa que la lengua de señas no es importante, que la lengua de señas es un lenguaje inferior porque solo lo utilizan cierto tipo de personas, pero para mí no es así, es todo lo contrario; la lengua de señas es rica, es vasta", externó.
A ella, expuso, la lengua de señas le ayuda a expresarse con sus manos, con su rostro, con su cuerpo, es un lenguaje tan rico y vasto que puede transmitir y comunicar lo que uno desee, así como sucede con lo hablado también sucede con la lengua de señas, aseguró.
Contó que ha realizado sus propios experimentos. Ella tiene dos hijos que son oyentes, "he dejado la lengua oral de lado y solo les he transmitido la lengua de señas, obviamente también han aprendido español, pero yo, la lengua materna que les he transmitido a ellos es la lengua de señas. Mi hija ya tiene 9 años, y mi hijo, el más chico, tiene 4 años y conmigo se pueden comunicar en lengua de señas de manera fácil y expresar todo lo que sienten y piensan, y manejar el español como segundo idioma".
Lo que sucede en la sociedad actual, expresó, es que hay una falta de comunicación porque no se acepta esta integración, "no nos hacen parte de la sociedad, está la sociedad oyente y el sordo quiere convivir, desenvolverse mediante la lengua de señas pero no hay esa aceptación, todo depende del interés de la sociedad".




