Motociclista resulta lesionado tras choque en calzada La Huerta, Morelia
MORELIA, Mich., 5 de abril de 2017.- A pesar de que Michoacán cuenta con 46 marcas colectivas, pocas se encuentran activas y son capaces de generar riqueza, señaló Salvador Abud Mirabent, delegado en la entidad de la Secretaría de Economía (SE).
Abud Mirabent explicó que la entidad se ha posicionado como líder en el país en cantidad de marcas colectivas registradas ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), aunque al momento se trata de un potencial desaprovechado.
Precisó que en tanto que existen marcas colectivas activas, otras permanecen "dormidas", lo que depende primordialmente de las asociaciones a que pertenecen las marcas.
El delegado en la entidad de la SE reiteró que el uso de marcas colectivas constituye una buena campaña paraguas, a cuyo abrigo es posible desarrollar cadenas de valor para los productos.
Su utilidad se evidencia en el caso de productos elaborados por las comunidades Indígenas debido a que es un medio para proteger sus creaciones tangibles e intangibles de la explotación y el plagio que empresas foráneas puedan llevar a cabo, como ha sido el caso de empresas textiles que han copiado las grecas características de localidades en Oaxaca y se han atribuido la originalidad de los diseños.
Michoacán tiene 46 marcas colectivas, algunas de las cuales son artesanales, como Cobre de Santa Clara, Esfera de Tlalpujahua, Guitarra de Paracho y Huarache de Sahuayo; agrícolas, como Limón y Aguacate de Michoacán, y alimenticio, como Ate de Morelia.
La protección de los productos y la concreción de mayores facilidades para su comercialización al contar con procesos homologados de calidad y posicionamiento hacen de las marcas colectivas una opción atractiva para las organizaciones que les registran, si bien su éxito está en función de las acciones de promoción y posicionamiento emprendidas, reiteró Salvador Abud.
Plagio, frecuente pero sin demandas
El funcionario señaló que a pesar de que es frecuente la comisión de plagio en contra de las comunidades indígenas, al imitar o clonar sus diseños, técnicas artesanales, canciones, piezas musicales, entre otros, no es común la interposición de demandas.
Por ello es imperativo fomentar la cultura de la protección de la propiedad intelectual entre las comunidades originarias, señaló Abud Mirabent, quien recordó que durante la realización del Tianguis Artesanal de Domingo de Ramos se instalará un módulo del IMPI para invitar a los creadores locales a registrar sus obras.
Reconoció que resulta complejo acercar a los artesanos indígenas los servicios del IMPI, pero se buscará intensificar estos vínculos con la capacitación de personal bilingüe y acompañamiento para los interesados en este tema.




