Refuerza SSP prevención ante riesgos digitales para menores en Uruapan
MORELIA, Mich., 6 de septiembre de 2026.- La socióloga y teórica feminista española Rosa Cobo Bedía planteó la creación de fiscalías y juzgados especializados en violencia contra niñas y niños, así como cambios en los procedimientos judiciales para evitar que las víctimas de abuso sexual sean sometidas a procesos reiterados de revictimización.
En su visita a Morelia, la académica de la Universidad de A Coruña sostuvo que enfrentar las agresiones sexuales contra menores requiere actuar simultáneamente desde las políticas públicas y el sistema educativo, pues consideró insuficientes las acciones institucionales que no buscan transformar las condiciones en las que ocurre esta violencia.
“Con políticas públicas, con políticas que nacen del corazón del poder político, que sean transformadoras, no de maquillaje, y con políticas que tienen que estar en el sistema educativo”, señaló durante su conferencia en el Colegio de Morelia.
Entre las medidas que consideró fundamentales mencionó la formación de personal sanitario y educativo para detectar posibles abusos sexuales, protocolos de prevención en las escuelas, campañas de sensibilización y educación afectivo sexual desde edades tempranas.
Cobo Bedía advirtió que niñas y niños deben aprender desde pequeños que tienen derecho a decidir sobre su propio cuerpo y cuestionó prácticas socialmente npormalizadas mediante las cuales los adultos los obligan a besar o abrazar a otras personas.
“No podemos obligar a nuestros hijos a que besen a quien no quieren besar, ni que se dejen abrazar porque no quieren ser abrazados”, sostuvo, al señalar que la educación afectivo sexual debe acompañarse de una formación basada en la igualdad.
En materia judicial, propuso avanzar hacia instancias especializadas semejantes a las creadas para atender violencia contra las mujeres. “Lo mismo que se ha hecho con juzgados de violencia para la mujer, hay que hacer con juzgados específicos de violencia contra niños y niñas”, afirmó.
También cuestionó que las víctimas tengan que declarar en diversas ocasiones sobre los abusos sufridos y planteó utilizar como prueba preconstituida la declaración grabada de niñas y niños, com el propósito de disminuir la exposición reiterada de los menores durante los procedimientos judiciales.
La especialista subrayó además la necesidad de otorgar credibilidad a la palabra de las víctimas y evitar procedimientos en los que quien denuncia termina colocada bajo sospecha.
Durante el intercambio con asistentes, insistió en que médicos, docentes y otros profesionales que tienen contacto directo con menores requieren herramientas para identificar cambios de conducta, aislamiento u otras señales que puedan advertir una posible agresión sexual.
Cobo Bedía consideró además que la violencia sexual debe incorporarse al currículo escolar y llamó a los organismos públicos de igualdad a impulsar campañas, protocolos y experiencias piloto en centros educativos, aun cuando sus recursos y márgenes institucionales sean limitados.
La académica también abordó la situación de las mujeres de pueblos originarios y señaló que determinadas prácticas presentadas como culturales pueden reproducir relaciones patriarcales y desigualdades contra las mujeres.
Sin embargo, recalcó que su transformación debe surgir de las propias mujeres de esas comunidades y que el acompañamiento externo debe darse cuando ellas lo soliciten.
Al cerrar su participación, rechazó asumir la desesperanza como respuesta frente a la persistencia de la violencia sexual. “La desesperanza no es una opción”, expresó, y afirmó que encuentra motivos de esperanza particularmente en las mujeres jóvenes que buscan construir vidas sin violencia ni subordinación.




