MORELIA, Mich., 17 de enero de 2020.- El ayuntamiento de Morelia no cuenta con la cifra precisa de paraderos del transporte público habilitados en el municipio, reconoció Antonio Godoy González Vélez, secretario de Movilidad y espacio Público.

Refirió que obtener esta información es parte de los objetivos de un análisis diagnóstico del transporte público urbano y suburbano en la capital michoacana, actualmente en curso, para buscar el ordenamiento del sector.

“Es la gran duda que se tiene”, reiteró Antonio Godoy.

Explicó que los paraderos del transporte público en Morelia se encuentran concesionados a la empresa JCDCaux, que instala publicidad en estas estructuras y con la que verificará la colocación de los paraderos que resulten necesarios, entre los que destacó los previstos para el Centro Histórico.

El análisis diagnóstico se estima habrá concluido en el primer semestre de este año, con la participación de las diferentes rutas del transporte urbano y suburbano, el municipio y la Comisión Coordinadora del Transporte en Michoacán (Cocotra), a fin de destinar el segundo semestre de 2020 a la implementación de los trabajos de adecuación de los paraderos.

Y es que además de determinar la cantidad de paraderos funcionales, que requieren de reparación o sustitución, o deben ser instalados, se revisará la distancia entre estos y la posibilidad de asignar paradas a rutas específicas, para evitar la convergencia de múltiples líneas en un solo punto.

Godoy González Vélez manifestó que se tiene ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) un proyecto para el diseño de paraderos del transporte público en el Centro Histórico, donde no se han registrado avances.

Actualmente, la sección de la avenida Madero comprendida en la zona Centro de la ciudad cuenta con cuatro paradas del transporte público y carece de paraderos, recordó.

El ordenamiento del transporte público en Morelia es un pendiente de la administración local, ante las quejas de ciudadanos usuarios de este medio de movilidad, que abarcan desde indefinición de las paradas, malas condiciones de los paraderos, invasión por oferentes informales y vehículos particulares de estos espacios y malas condiciones de la infraestructura vial adyacente, que resultan en encharcamientos severos que limitan el uso de estas estructuras.