Morelia, Michoacán, México a 03 de septiembre de 2026
Construyó El Perkins su patrimonio por 40 años y una lluvia se lo quitó
04 de agosto de 2026
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9:00
Nicolás Juárez/Quadratín Michoacán
Cecilia Sierra/Quadratín Michoacán
TARÍMBARO, Mich., de abril de 2026. - Antes del 18 de julio, don Pedro Flores Flores ya había intentado evitar la tragedia. No fue una lluvia extraordinaria la que cambió su vida, sino una advertencia ignorada. En al menos tres ocasiones acudió con los ingenieros responsables de la construcción del segundo anillo periférico para pedirles que revisaran el canal que cruza el barrio de El Monte, en la colonia Miguel Hidalgo. Les explicó que el agua ya comenzaba a represarse desde que la constructora Herso inició los trabajos. Nunca obtuvo respuesta.
Hoy, a sus 60 años, el campesino de la colonia Miguel Hidalgo recorre la casa que su padre construyó en 1973. La vivienda sigue en pie, pero su interior cuenta otra historia. Durante más de medio siglo resistió cada temporada de lluvias sin inundarse. Bastó el taponamiento del canal para que el agua entrara y dejara inservibles los muebles, la sala, las sillas, la cocina, la ropa, los electrodomésticos, los utensilios, la camioneta y buena parte de los enseres que él y su esposa reunieron durante casi cuarenta años de trabajo.
El Perkins observa lo poco que le queda (Foto: Nicolás Juárez/Quadratín Michoacán)
Pedro Flores Flores, conocido por todos como El Perkins, nunca ha vivido de otra cosa que no sea el campo. Aprendió a sembrar desde niño, crió gallinas y procuró tener una o dos vacas para que en su hogar nunca faltara la leche. Su patrimonio no apareció de un día para otro. Lo construyó peso por peso, con jornadas de trabajo y años de esfuerzo.
La tarde del 18 de julio la lluvia parecía una más de la temporada. Cuando dejó de llover, creyó que el peligro había pasado. Cuatro o cinco minutos después escuchó que los automóviles se detenían sobre la carretera. Salió para averiguar qué ocurría y encontró una corriente que avanzaba hacia su vivienda.
"Esta puerta se abrió de golpe y entró un tsunami de agua", recuerda.
Así quedó lo que fue su vivienda en Tarímbaro: Foto: Nicolás Juárez/Quadratín Michoacán
La reacción fue instintiva. Corrió hacia la carretera sin comprender lo que ocurría. Después recordó que su esposa seguía dentro de la casa.
"No es que me asustara; pero no sé... me apaniqué. Cuando reaccioné, regresé por ella, mi esposa. El agua ya me llegaba hasta aquí—hasta la barbilla, señala con la mano—. La jalé para sacarla y luego empecé a sacar la perrita y los animales."
Mientras intentaba ponerlos a salvo, el agua casi le cubría el cuerpo.
"Sentía que me ahogaba", comentó.
Cuando el nivel descendió, la vivienda permanecía de pie, pero casi todo lo que había en su interior quedó destruido. La cama, los colchones, la sala, las sillas, la cocina, las cazuelas, las cucharas, la ropa, los electrodomésticos y la camioneta dejaron de servir. También perdió varias gallinas. La misma historia la vivieron otras nueve familias del barrio de El Monte, en la colonia Miguel Hidalgo.
"Lo material es lo de menos. Lo primero que pensé fue en mi familia", dice. Sin embargo, sabe que volver a comprar todo lo perdido no será sencillo.
A los 60 años no es lo suficientemente mayor para recibir una pensión del Bienestar, pero tampoco tiene la edad ni la fuerza para empezar de nuevo.
Lo que más le duele es que, insiste, la inundación pudo evitarse. Sus advertencias quedaron sin respuesta y el canal permaneció obstruido hasta que la lluvia hizo evidente lo que había anticipado desde meses atrás.
¡El agua llegó a donde tenía que llegar, pero por un camino diverso!
Al perder todo, tuvo que mandar a su esposa a vivir con sus suegros y él acomodarse a dormir en una camioneta de su hijo. Nada de cama.
Hoy, El Perkins sigue levantándose antes del amanecer. Alimenta a los animales que sobrevivieron y transporta la pastura en una carretilla porque la camioneta quedó inservible. Su historia es la de un campesino que dedicó cuatro décadas a construir un patrimonio y que ahora intenta recuperarlo, convencido de que el agua no fue la única responsable de la tragedia.
¿Y, las autoridades?, ¿Y, Grupo Herso?
A dos semanas, ninguno de los dos ha cumplido. La pérdida de él es de aproximadamente 150 mil pesos. Pero no es el único caso.
Hay otras familias, hermanas, amigas y comerciantes de la misma zona que perdieron mucho de su patrimonio.