¿Cómo preparar tu mochila de emergencia ante la temporada de lluvias?
MORELIA, Mich., 11 de agosto de 2026.- Ciudadanos de Morelia señalan que, en la actualidad, con 100 pesos apenas alcanza para adquirir algunas golosinas o refrescos, a diferencia de hace 20 años, cuando esa misma cantidad permitía comprar una mayor variedad de productos, como frutas y otros alimentos, e incluso destinar parte del dinero para salir en familia a pasear por las calles del Centro Histórico.
La percepción es particularmente evidente al momento de realizar compras para el hogar. Lo que antes podía representar una cantidad suficiente para adquirir varios artículos, actualmente apenas permite cubrir algunos productos básicos, mientras que gastos como el transporte, alimentos, bebidas y otros servicios reducen todavía más el margen disponible para las familias.

"(Se podían hacer) varias cosas, rendían más que ahora. Se podía comprar comida y ahora está más difícil, todo está por arriba pero los sueldos no. Hace 20 años ganaba 120 pesos, un salario que era más o menos, ahora se gana más pero también así se gasta. Podíamos salir a diversas partes con 100 pesos, al futbol o un balneario. Todo parejo se ha ido para arriba, ahora solo alcanzan para unas paletas y unos refrescos", dijo el señor José Antonio.
Los adultos mayores consideran que esta situación ha modificado también los hábitos de convivencia y esparcimiento. Salir a comer, tomar un refresco, comprar algún antojo o simplemente realizar actividades recreativas implica actualmente destinar una mayor cantidad de dinero, por lo que algunas familias han optado por reducir este tipo de gastos o buscar alternativas de menor costo.

"Es lo que me daba de diario toda la semana. Ahora no comemos ni con 100 pesos. (Hace 20 años) apenas alcanzaba para la despensa, frijol, aceite, huevo, jabón, papel de baño, leche. (Ahora), yo creo que nada más huevo, no creo que alcance para mucho", dijo la señora Alma.

"Con 100 pesos se podía comprar la comida del día. Las rentas, viajar, los automóviles y las casas, subieron bastante. Con 100 pesos podiamos ir a la tienda de la esquina y comprábamos la comida del día, con mi esposa y mis cuatro hijos, comíamos bien. Con 100 podíamos ir a un parque y comprábamos varios algodones. Rendían mucho más antes que ahora, ahora solo para un refresco, pan o una fruta, algo para una sola persona", opinó don Carlos.

"Ahorita está muy caro todo, no alcanza a veces y así nos la llevamos. Lo poquito que conseguimos haciéndole la luchita en lo que se puede hacer, cuando no, pues ni modo así es. Antes, podíamos comprar poquitas cosas, con 100 pesos ya no alcanza para lo que uno quiere. 150 o 200 se van bien rápido porque todo está carísimo. Le tenemos que hacer la lucha. La comida está carísima, hoy con 100 pesos no alcanza para nada, así es esto y que le podemos hacer", afirmó Jorge.
Esta pérdida de capacidad de compra representa una preocupación especial para las personas adultas mayores, particularmente para quienes dependen de ingresos fijos, pensiones o apoyos económicos, debido a que cualquier incremento en los productos de primera necesidad puede representar un ajuste importante en su presupuesto mensual.
Así, la frase de que “100 pesos ya no alcanzan como antes” deja de ser únicamente una percepción generacional y se convierte, para muchos adultos mayores, en una muestra cotidiana de cómo el aumento acumulado de los precios ha reducido el margen de maniobra de los hogares y obligado a priorizar cada vez más en qué gastar el dinero.
Así, la frase de que “100 pesos ya no alcanzan como antes” deja de ser únicamente una percepción generacional y se convierte, para muchos adultos mayores, en una muestra cotidiana de cómo el aumento acumulado de los precios ha reducido el margen de maniobra de los hogares y obligado a priorizar cada vez más en qué gastar el dinero.




