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MORELIA, Mich., 16 de octubre de 2026.- El pan de muerto es una de las tradiciones más vivas de la temporada de Noche de Ánimas, una delicia que se renueva y se reinventa sin perder su esencia.
Elaborado a base de naranja y azahar, el pan de muerto se ha enriquecido con la adición de otras recetas y tipos de pan, para llegar a nuevos consumidores y atender las necesidades de paladares diferentes, señaló Alejandro Durán Gama, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora en Michoacán (Canainpa).

Un recorrido por distintas panaderías en Morelia es también la contemplación de la creatividad hecha panecito: pan de muerto relleno de calabaza, en un guiño a la tradición anglosajona de Halloween; con queso crema untable y fresas, higos o zarzamoras, para reunir el dulzor de los frutos rojos con el toque salado del queso, o con cajeta, crema pastelera, y pay de limón, coronado con una galleta de chocolate o de vainilla.
Pero hay más, porque el pan de muerto también puede ser el lienzo para pintar, con chocolate y ganash blanco, motivos alusivos al retorno anual de las ánimas al lado de sus seres queridos.

Inclusive, la imaginación se desborda para unir dos de los panes más emblemáticos de la tradición gastronómica nacional, el pan de muertos y la rosca de Reyes.
Alejandro Durán mencionó que no se tiene un precio estandarizado para el pan de muerto ofrecido en las panaderías tradicionales del estado, por lo que este coste puede oscilar de 15 pesos para piezas individuales hasta 120 pesos para piezas familiares y rellenas u ormamentadas.

Tampoco se dispone de una cantidad de piezas elaboradas a lo largo de la temporada de Noche de Muertos, si bien se sabe que en las alrededor de cinco mil panaderías tradicionales de la entidad por lo menos una parte de la producción se destina al pan de muerto.
Durán Gama refirió que existe una competencia importante desde los centros comerciales y supermercados para comercializar pan de muerto, elaborado mediante técnicas industriales.

Sin embargo, esta no impacta de manera negativa al sector artesanal, ya que el gran público aún prefiere el pan de muerto tradicional.
"El Sol sale para todos. Los centros comerciales y los supermercados hacen su labor de venta y se adelantan con la promoción, nosotros nos preparamos con los ingredientes necesarios y cuidamos al máximo la calidad", mencionó.




