MORELIA, Mich., 5 de octubre de 2020.- Residentes de La Piedad preparan un amparo colectivo en contra del gobierno federal, en particular, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por la presunta omisión de la dependencia ante la contaminación que registra el río Lerma, en su paso por este municipio.

Durante la clausura simbólica que vecinos de La Piedad efectuaron en las instalaciones de la delegación en Michoacán de la Conagua, en Morelia, José Eduardo Torres Quintanar, regidor del ayuntamiento piedadense, señaló que la contaminación generada, principalmente, por la localidad de Santa Ana, en Guanajuato, y empresas porcícolas ubicadas en los 13 kilómetros del río Lerma que colindan con La Piedad, del lado del municipio de Pénjamo, también en Guanajuato, afectan sobre manera la calidad del agua y comprometen la salud de la población.

Asimismo, esta problemática se ve agravada por el almacenamiento de agua que del río Lerma se realiza en presas en Angamacutiro y Acámbaro, líquido destinado al riego y que, consideró, es excesivo, lo que va en menoscabo del caudal del cuerpo de agua.

Aseveró que, en estas condiciones, la Conagua ha sido omisa, al no atender el vertido de aguas residuales  no tratadas por la población de Santa Ana y las empresas localizadas en Pénjamo, así como al retener el líquido correspondiente al caudal, lo que ha reducido al río Lerma, en la zona de La Piedad, a “un lago, un charco”.

Es por ello que, en las últimas dos semanas, ha iniciado una campaña de recolección de firmas, que suman actualmente cerca de 500 y se pretende llegar a por lo menos mil, para interponer un amparo en contra de la Federación por no garantizar el derecho a un medio ambiente sano y a la salud de los habitantes de La Piedad.

Malos olores, proliferación de lirio, plagas de moscos, riesgo de cisticercosis por el uso del agua del río Lerma para los cultivos, uso desmesurado de insecticidas y otros problemas de salud pública aquejan a La Piedad ante las malas condiciones en que se encuentra el río, aseguró Torres Quintanar.

Aunque no se dispone de estudios que vincule la incidencia de enfermedades con la contaminación del río Lerma, José Eduardo Torres mencionó que la correlación es “evidente”, además que corresponde, en materia ambiental, la carga de la prueba a las entidades que incumplen con sus obligaciones, en este caso, a la Conagua, que tendría que determinar el impacto adverso que el estado del río conlleva para los residentes del municipio.

Cuestionado en torno del acercamiento del municipio de La Piedad con el municipio de Pénjamo y las empresas porcícolas, así como con la Conagua, el regidor aseveró que han sido décadas de diálogo sin resultados, por lo que consideró que esta fase está agotada y se procederá, además de la clausura simbólica de las instalaciones de la dependencia federal, a acciones por la vía legal, como el amparo colectivo que se promueve.