ZITÁCUARO, Mich., 17 de agosto de 2019.- La Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), capacitó en materia de Farmacovigilancia al personal del Hospital General de Zitácuaro.

De acuerdo a un comunicado de prensa, la capacitación fue también para los profesionales de la salud del Centro de Salud de Angangueo y del Hospital General de Ciudad Hidalgo, en aras de que disminuyan y reporten a tiempo las reacciones adversas a medicamentos, para corregirlas y contar con fármacos más eficaces y seguros.

Se les instruyó sobre la Norma Oficial Mexicana 220-2016, la cual señala que cualquier reacción adversa o no deseada a un medicamento, debe ser reportada a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para que a su vez ésta notifique a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y se puedan tomar así decisiones mundiales de protección al paciente o incluso retirar el fármaco del mercado.

De ahí el papel fundamental del paciente, quien debe comunicarle a su doctor cualquier molestia que sienta con la administración o aplicación de cualquier medicina prescrita, para que sea atendida la reacción de manera inmediata y se dé aviso a la autoridad sanitaria.

La capacitación también incluyó el manejo, captura y envío de las reacciones adversas a los medicamentos, sospechas de reacciones adversas a fármacos y la forma correcta en que se deben reportar a la plataforma “notiReporta”.

A la vez, conocieron el manejo de la plataforma de la Cofepris, donde también se deben capturar y enviar los incidentes adversos por dispositivos médicos.

En caso de dudas y denuncias en Michoacán, pueden llamar al Centro Estatal de Fármaco-Vigilancia (CEFV) de la Coepris al (443) 3 42 77 11.

Con la denuncia del paciente y del médico, el personal del CEFV evalúa la causal de la reacción y envía el caso a la Cofepris, para una segunda revisión.

Esta acción permite que el fármaco detectado sea analizado por un grupo de expertos sanitarios, con el objeto de corroborar que éste sea seguro y de no ser así, la autoridad sanitaria se encarga de tomar las medidas necesarias, tales como restringir su uso, indicaciones, dosis, entre otros, o incluso retirar del mercado al producto.

Es importante señalar que se puede cancelar el registro sanitario al laboratorio productor del fármaco para que deje de fabricarse o bien retirar del mercado un medicamento sí éste genera daños a la población.

La Farmacovigilancia se encarga de recoger, vigilar, investigar y evaluar la información sobre los efectos de los medicamentos, productos, biológicos, plantas medicinales y medicinas tradicionales, con el objetivo de identificar información nueva acerca de las reacciones adversas y prevenir los daños en los pacientes.

Los reportes que se envíen servirán para identificar, revisar y evaluar los riesgos derivados del uso de los medicamentos, para determinar sí aún mantienen un perfil de seguridad aceptable.