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MORELIA, Mich., 5 de marzo de 2021.- En el marco del conversatorio sobre regulación o prohibición de cañones antigranizo, organizado por El Colegio de Michoacán (Colmich) el ingeniero ambiental y académico, Marcial Reyes Cázares, expresó que es complicado regular algo que no se conoce, pero sí se sabe ya de sus efectos negativos, por lo que deberían de prohibirse.
El académico hizo una reseña sobre lo sucedido con los cañones antigranizo, y dijo que para 2016, en el área de Acuitzio, Madero, y el sur de Morelia, se propuso una área natural protegida para el cuidado de la vegetación forestal y para preservar los servicios ambientales que se sabían que ahí se iban a tener.
Explicó que un año después, la mayoría de los ejidatarios comenzó a hacer denuncias sobre los cañones. Por otro lado, dijo, en la Cuenca del lago de Pátzcuaro ya se veía la disminución per cápita anual de la precipitación pluvial, y empezaron a hacer análisis, los cuales los llevaron a situaciones muy interesantes, por lo que desarrollaron tecnología, un modelo aún en patente, que se llama Sensor de factores ambientales, donde pueden ver qué tipo de vegetación es la que les ayuda a infiltrar agua y qué tipo de vegetación es la que extrae agua.
Se veía que el 80 por ciento de la vegetación de la cuenca del lago de Pátzcuaro estaba formada por eucaliptos y casuarinas, dos especies exóticas invasivas. Cuando analizaron esto, les empezaron a comentar la situación de los cañones, y ya se tenía en puerta el crecimiento de los cultivos de berries.
Estos cultivos, explicó el especialista, no necesariamente necesitan una manifestación de impacto ambiental, porque no existe ahí el cambio del uso del suelo, ahí es donde existe la incongruencia, dijo, "precisamente con lo que se está proponiendo, ya que una huerta de aguacate sí va a requerir de una manifestación de impacto ambiental y un estudio técnico justificativo, sin embargo no están autorizados en México los cambios de uso de suelo, esto lo promulga la Semarnat", aseveró.
Entonces empezaron a analizar lo que les decía la gente, e iniciaron recorridos por la región. En el 2016, les tocó ir precisamente con una comisión, a ver qué pasaba con los cañones antigranizo, porque ya detectaban algunas alteraciones en la atmósfera, dijo, por lo que se dieron a la tarea de investigar.
Una empresa, Sistemas de Protección Antigranizo, les dijo que para 1980, en América del Sur empezó la venta de cañones, y hasta hace cuatro años, documentaban que había mil 800 cañones, esto es una incongruencia, dijo, "cómo pueden regular ellos algo que no conocen, ni siquiera dónde están ubicados ni la cantidad de cañones que existen?", cuestionó, y dijo que esa era la inconsistencia con que se manejaban, por lo que no es una cuestión de regularizarlos, sino de prohibirlos.
Entre los cañones antigranizo, explicó, existen los que operan con oxígeno y acetileno, con oxígeno y glicerina, y también están los que utilizan yoduro de plata y acetona. Ahora se está hablando, dijo, de que los núcleos de condensación ya trabajan de otra manera; "ya estamos hablando de ondas de alta presión. Si nosotros ponemos un globo aerostático y le inyectamos un gas más ligero con temperatura más elevada que el aire que se encuentra en la zona, lo que vamos a hacer es empezar a levantar ese globo y lo vamos a trasladar".
Puso un ejemplo; "sin en Villa Madero están activando un cañón antigranizo, Morelia va a sufrir las consecuencias; porque allá no va a llover, pero aquí vamos a tener una alteración tremenda, precisamente en esa precipitación pluvial, y ¿qué va a suceder ahí?, es un desastre natural, no es una acción que se está generando".
Dejó en claro que aunque algunos presidentes municipales creen que esta situación la ocasiona el calentamiento global o el cambio climático, y no es así, "es una situación de alteración global que nosotros mismos estamos provocando", externó.
Nuevamente puso un ejemplo: "si tenemos una olla de presión, vamos a trabajar con tres elementos que son los que están cambiando esas variantes de los cañones, estamos hablando de presión, de temperatura, y de volumen. Si en el aire disminuimos la cantidad de agua disponible, lo que vamos a hacer, es como si tuviéramos una olla de presión prendida, cerrada y que le vamos disminuyendo la cantidad de agua; inmediatamente vamos a tener una reacción dentro de esa olla de presión".
Estos efectos se han visto en Sonora, Jalisco, Colima, Michoacán, Puebla, San Luis Potosí y Chihuahua; "¿qué pasa con los polinizadores? se han encontrado pájaros muertos dentro de los tanques evaporimetros, la fauna sufre alteraciones", dijo y reiteró que se necesita que se prohíba el uso de los cañones, no que se regulen.




