MORELIA, Mich., 12 de febrero de 2020.- Necesitará de por lo menos tres plantas de tratamiento de aguas residuales el municipio de Taretán, para poder sanear sus aguas. Sin embargo no cuentan con espacio para ellas y menos con recurso, por lo que buscarán la coinversión, señaló Julio Chávez, alcalde de ese municipio.

El nacimiento de agua de San Miguel, esa zona ecológica solía ser un detonante turístico en la zona, explicó el edil, pero durante el proceso de crecimiento de las poblaciones se fue afectando. Taretán no escapa a ello, esto ha permitido, dijo, que se contaminen los cauces naturales, una parte de ellos.

Habrá que ser muy realistas, adelantó; “el presupuesto de Taretan es de 29 millones de pesos, y, por su características y sus hábitats, por estar en la ladera sur de la Sierra Madre, es muy complicado poder atender los temas de drenaje”, aseveró.

En cuanto al tratamiento de aguas residuales, Julio Chávez dijo que Taretan ocuparía tres plantas de tratamiento de aguas, lo cual es algo muy complicado porque no tienen los espacios en terreno para ello, “porque hacer esto ocupa lugares planos”, explico.

También dijo que la inversión excede las posibilidades económicas del municipio; “entonces estamos trabajando con la Comisión Nacional del Agua, estamos trabajando con el Gobierno Federal para ver la posibilidad de que nos ayuden a invertir o coinvertir para poder lograr el saneamiento de las aguas”, aseveró.

El edil manifestó que una planta de saneamiento podría costar hasta cuatro millones de pesos, dependiendo la cantidad de agua que se vaya a tratar, aunado al tema de mantenimiento y el trabajo de la propia planta, aseguró el presidente municipal.

“Lo digo con mucha responsabilidad: está muy contaminado. Era una afluente natural, un nacimiento de agua natural; era el balneario de nuestro municipio y hemos permitido que se contamine”, reconoció el edil con respecto al ojo de agua San Miguel. Dijo que deben iniciar proyectos muy costosos para poder recuperar ese afluente, el cual también les da identidad.

Respecto a la contaminación que ha tenido este lugar, el edil dijo que ha sido propiamente por los escurrimientos de las los asentamientos urbanos, “se menciona mucho sobre las granjas Bakity, no los hemos detectado nosotros; ellos tiene su propia planta de tratamiento, sus propias descargas, pero hay quien argumenta que sí; habrá que tener los elementos verídicos para poder hacer un señalamiento de ese tipo. Lo demás, dijo, son aguas residuales y propiamente domésticas.