CIUDAD DE MÉXICO., 25 de mayo de 2016.- Cuando Joaquín Guzmán Loera sea extraditado a Estados Unidos, el primer juicio que deberá enfrentar será en California. Esa, la primera acusación en su contra, la armó la DEA en 1995, cuando el capo ya estaba preso…

Era el año de 1994. Guzmán Loera estaba preso en Puente Grande, Jalisco, pero su organización seguía moviendo droga a Estados Unidos, según publica Milenio.

La DEA llevaba un par de años haciendo decomisos de efectivo y droga; desenmascaraba empresas fantasma; usaba agentes encubiertos, pero no lograban armar un caso judicial ante un juez y probar que en la cima de la pirámide estaba El Chapo.

“La evidencia que tenemos no logra identificar a todos los miembros y no es suficiente para montar una caso exitoso contra ellos. Difícilmente podremos conseguirlo usando técnicas convencionales”, dijo en ese momento el agente especial de la DEA Mark Shaver a un juez.

Para más información consulta: Milenio.