Vigila SSM mercados, locales y puestos gastronómicos en la zona lacustre
MORELIA, Mich., 3 de noviembre de 2026.- Un grupo de entre 10 y 12 residentes del Hospital Psiquiátrico que no cuentan con identificación no aparecieron de la nada, son el resultado de una política de cero financiamiento a las organizaciones civiles. Su presencia en el centro hospitalario tiene como antecedente el cierre de un albergue para personas en situación de indigencia.
El cierre del espacio se dio en 2008, entre otras cosas, por falta de financiamiento. El albergue de indigentes, como se le conocía, era gestionado por el club Rotario Valladolid.
Josefina Molina Ponce, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores y Profesionales de la Secretaría de Salud, declaró para Quadratín que durante su paso por el Hospital Psiquiátrico le tocó ser parte del proceso de recepción de estos pacientes, quienes antes estaban bajo el cuidado del Club Rotario en un albergue ubicado en la zona de Quinceo.
Explicó que, antes del cierre del espacio asistencial, personal médico del hospital acudía una o dos veces por semana para proporcionar consultas y medicamentos a los internos, con el propósito de mantener bajo control sus padecimientos.
Sin embargo, tras el retiro de los apoyos federales a las organizaciones sin fines de lucro, el albergue dejó de operar y sus responsables entregaron a los pacientes al hospital psiquiátrico, ante la imposibilidad de mantenerlos o trasladarlos a la calle.
Molina Ponce estimó que alrededor de 30 personas fueron recibidas en ese momento. De ese grupo, dijo, varios fallecieron después de su ingreso.
"¿Quién puede responder por ellos? Básicamente, nadie. Están en calidad de desconocidos. No se sabe quienes son, son pacientes crónicos", expresó.
La dirigente sindical señaló que entre los pacientes había personas con padecimientos psiquiátricos crónicos y otras que podían alcanzar estabilidad mediante tratamiento. No obstante, la falta de redes familiares complicaba su destino una vez que recibían el alta médica.
"Podían tener familia, pero un paciente psiquiátrico desgraciadamente muchas veces es repudiado por su propia familia", declaró.
La entrevistada precisó que los pacientes llegaron en condiciones precarias, pues el sostenimiento del albergue dependía de recursos públicos y aportaciones de organizaciones altruistas. Aunque no precisó el costo de atención por persona, señaló que los recursos disponibles permitían mantenerlos en condiciones que estimó en 70 por ciento buenas.
La falta de información sobre su procedencia, sus familiares y su situación jurídica mantiene abierta la pregunta sobre quién puede restituirles su identidad y reconstruir sus historias personales. En especial porque ninguno tiene ficha de búsqueda, de acuerdo a información oficial de la Comisión de Búsqueda del estado.




