Anidación de tortugas por 3 meses más; esperan recuperación tras Polo
MORELIA, Mich., 1 de febrero de 2026.- La violencia juvenil es un problema de salud pública mundial, así lo considera la Organización Mundial de la Salud, porque abarca diversos actos desde el acoso, las peleas físicas, agresiones sexuales y físicas más graves e incluso el homicidio.
Según la publicación de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud precisan que los jóvenes constituyen un grupo de edad considerable, que representa aproximadamente el 30 por ciento de la población de América Latina y el Caribe.
“Generalmente, se considera que los adolescentes constituyen un segmento "saludable" de la población, y sus necesidades de salud suelen pasarse por alto. Sin embargo, la inversión en salud y educación para los jóvenes y la armonización de las políticas económicas impulsan la productividad y el crecimiento económico”.
Y es que en estadísticas de América Latina y el Caribe, alrededor de 45 mil jóvenes mueren al año por homicidio, 30 mil por accidentes de tráfico y 10 mil por suicidio.
“Promover conductas saludables durante la adolescencia y adoptar medidas para proteger mejor a los jóvenes de los riesgos para la salud son fundamentales para la prevención de problemas de salud en la edad adulta y para la salud futura de los países y su capacidad de desarrollarse y prosperar.”
A lo anterior se suman los embarazos adolescentes se presentan en todos los niveles socioeconómicos y en países con altos, medianos y bajos ingresos, aunque precisa que en comunidades marginadas, generalmente debido a la pobreza y la falta de educación y oportunidades laborales hay mayor probabilidad de que ocurran.
Por lo anterior países miembros de la Organización Panamericana de la Salud creó el Plan de Acción para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente 2018-2030 el cual inició en 20. Este Plan de Acción se basa en cuatro líneas estratégicas de acción complementarias que se refuerzan mutuamente: