MORELIA, Mich., 3 de abril de 2020.- Un panorama negro poco alentador, perdidas por casi mil millones de pesos, un gobierno que a diferencia de otros apuesta más por la disciplina fiscal y la austeridad que por invertirle a la reactivación de la economía, son a manera general las conclusiones a las que se llegó a través de la conferencia virtual Los ajustes económicos ante el Covid 19, organizada por la UNAM.

A través de la plataforma Zoom, participaron José Ignacio Martínez, responsable del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen) de la UNAM; Rogelio Madrueño, radicado en Alemania y académico de la Universidad Göttingen, y del Instituto Complutense de Estudios Internacionales; y Samuel Ortiz, académico de la Facultad de Economía de la UNAM.

Esta conferencia de la UNAM, organizada por el Lacen, por el Seminario de Análisis Cuantitativo en Relaciones Internacionales, y por el Centro de Relaciones Internacionales, se realizó en el marco del Seminario Internacional de enseñanzas del Covid 19: hacia una nueva gobernanza global.

Realizando un marco general de la situación que se vive en el país a razón de la pandemia por el coronavirus, José Ignacio Martínez fungió como moderador, Señaló que el 15 de marzo de este año empezó a resentirse el freno económico, y ahora va hasta el 30 de abril; “son 45 días donde el cálculo, en términos de consumo, se va a tener una pérdida del orden de los 950 mil millones de pesos, lo que implica una afectación a los impuestos como el IVA, el IEPS, y si sigue la tendencia a despedir gente también afectará al ISR.

También dijo que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) informó que podría haber unos 200 millones de desempleados tras esta crisis, por lo que esta cantidad de trabajadores estaría cayendo en pobreza laboral.

Por su parte, Rogelio Madrueño señalo que hacer una comparativa entre Alemania y México es complicado porque son economías completamente diferentes, principalmente por el tema de la dualidad en el sector de trabajo; uno es el sector informal y otro el formal. En el caso de México hay un amplio segmento de personas que trabajan en la informalidad, algo que no sucede en Alemania, aunque también tiene tiene problemas de exclusión pero no son comparables, dijo.

El académico explicó que en Alemania su lectura del Covid 19, fue como le pasó a otros países, lo vio como un fenomeno lejano, no se pensaba en la rapidez de la enfermedad, pero desafortunadamente los italianos supieron primero de eso, lo que le permitió a Alemania establecer protocolos sanitarios, lo cual se ha visto reflejado en la manera de enfrentar la contingencia en la menor tasa de mortalidad.

Dijo que a diferencia de otros países, en Alemania aún puede la gente hacer algunas compras, incluso trabajar y hacer algunas actividades muy concretas. También en lo económico, la manera de afrontarlo ha sido muy diferente e importante; ha habido apoyo, se ha garantizado el acceso al agua, al internet, a la electricidad de los hogares vulnerables y hay un paquete de ayuda económica de 219 mil millones de dólares.

Dejó en claro que en Alemania no hay ese debate entre apoyar la salud o apoyar al mercado, “aquí están apoyando a los dos de manera complementaria”, aseveró.

El moderador expuso que los grupos empresariales en México, pugnan con base en la ley se les den estímulos, una de sus propuestas es revisar el pago del ISR, sin embargo el trabajador está vulnerable y hay una confusión sobre si el trabajador está protegido.

Manifestó que durante todo el mes de abril se va a tener un frenon económico brutal y es importante precisar cómo lo van a afrontar las empresas. También dijo que aunque el trabajador pudo cobrar sus quincenas de marzo, hay incertidumbre de saber si lo harán en abril. Aseguró que se dejarán de percibir unos 400 mil millones de pesos en el país.

A su vez, Samuel Ortiz Velázquez externó que en México llega en mal momento el confinamiento, porque la economía mexicana se estanco en 2019 acumulando con ello cinco años de una tendencia a crecer cada vez menos; ya había una crisis en el país.

La economia mexicana presenta dos problemas, explicó, uno estructural, vinculado a la débil inversión productiva, y otro de índole político, porque hay un divorcio entre una clase empresarial que muestra resistencia, desconfía en las políticas implementadas por el gobierno y se resiste a invertir. Por ello, dijo, un componente fundamental en la estrategia de reactivación de la actividad económica pasa por un pacto social con los empresarios, que se deben sumar a las medidas que apoyen la reactivación del aparato productivo en el país.

El gasto público en consumo y en inversiones es el componente fundamental, dijo, pero el gobierno actual apuesta por la disciplina fiscal. “La crisis se va a enfrentar a partir de un apretón del cinturón de parte del sector público y ya se adelantó que habrá unas medidas con respecto al decreto presidencial que da cuenta de la desaparición de algunos fideicomisos, que en opinión del gobierno permitirá recaudar un estimado de hasta 250 mil millones de pesos”, indicó el especialista.

Esto es importante, dijo, porque mucha parte de los apoyos irán a programas sociales. Esto se va a conocer el próximo domingo, se habla de un plan de reactivación económica donde destaca un grupo de temas que se van a conocer a detalle este próximo domingo, indicó; “ya el Consejo Coordinador Empresarial adelantó que se habla de un plan de inversiones en infraestructura energética por 35 mil millones de pesos, con un fondo de garantía de la Banca de Desarrollo para financiar a la micro, pequeña y mediana empresa (mipymes), algo que es fundamental, señaló el académico, porque el sector empresarial ha sido propositivo.

José Ignacio Martínez cerró la conferencia señalando que va a faltar dinero pero el gobierno no quita el dedo del renglón con sus cuatro proyectos: los trenes, el aereopuerto de Santa Lucia y la refinería de Dos Bocas.

Por su parte, Rogelio Madrueño indicó que el debate entre un rescate de la salud o un rescate económico, no justifica por ningún motivo el no utilizar la herramienta de gasto público, la herramienta fiscal. E presidente Andrés Manuel López Obrador está casado con su idea de austeridad y contrasta con lo que hacen otros países, “no se si es lectura de la crisis, que no la esta leyendo bien, todos saben que es un tsunami, Mexico ya venia con problemas y el presidente no quiere soltar el gasto”.

Finalmente, Samuel Ortiz dijo que se veía un panorama poco alentador, porque al parecer Mexico, con datos del el Banco Mundial, va a autilizar el menor porcentaje posible del Producto Interno Bruto (PIB) para atender la emergencia sanitaria, a diferencia de otros países, a reserva de ver el plan de reactivación económica que anunciarán el domingo, pero hasta ahora las acciones realizadas contrastan con lo que hacen en otros países para la reactivación de la economia, esto choca con la visión del gobierno mexicano que apunta a la disciplina fiscal.