MORELIA, Mich., 29 de enero de 2019.- Se dice que en un balcón en vía Cappelo 27, Verona, Italia, una Capuleto escuchaba desde el balcón a un Montesco decir: “Te tomo la palabra. llámame solo ‘amor’, será un bautismo, desde hoy nunca más seré Romeo”. Es una escena de ‘Romeo and Juliet o The Most Excellent and Lamentable Tragedie of Romeo and Juliet’, de William Shakespeare, que fue representada solo por varones el 29 de enero de 1595, hace 424 años.

Sin embargo esta obra se basó en un cuento del italiano Mateo Bandello, quien además de inspirar al dramaturgo y escritor inglés, movió al poeta español Lope de Vega para escribir ‘Castelvines y Monteses’.

La historia va más atrás. En 1520 el italiano Luigi da Porto, de Vicenza, escribió la primera obra sobre Romeo y Julieta, y a partir de entonces hubo distintas versiones en verso, prosa, ballet y obras de teatro. No obstante, es el trabajo de quien es considerado el escritor más importante de la lengua inglesa y uno de los principales en la literatura universal, William Shakespeare, el más reconocido.

“¿Sabía yo lo que es el amor? Ojos jurad que no, porque nunca había visto una belleza así”.

El amor, que como la vida busca el camino para seguir, es una de las líneas de esta historia. Es tan vigente como lo fue en el Siglo 16 y lo ha sido desde tiempos inmemoriales. Romeo Montesco se ha enamorado de Julieta Capuleto, aunque sus familias se odien a muerte. Eso lo hace imposible.

Paradójicamente, tras todo lo que lleva la desgracia por la presión familiar, todo se hace peor y llega a la tragedia; el pacto suicida de los enamorados que lleva a sanar las heridas de las familias y a reconciliarlas.

“Más vale morir por su odio que prolongar la muerte sin tu amor”.

Hace 424 años, en Inglaterra, la obra se estrenó con una particularidad dada la época; fue realizada por varones.

Las puestas en escena durante el Siglo 16 se caracterizaron por la ausencia de mujeres, a quienes no se les permitía pisar escenarios. Ante esto, la representación de esta obra corrió por cuenta de un grupo de 16 actores que llevó el nombre de The Lord of Chamberlain’s Men.

Esta compañía teatral estaba integrada por unos seis hombres, y el resto eran adolescentes casi niños quienes interpretaron los papeles femeninos, por no tener los rasgos masculinos tan marcados.