Entrega Gobierno de Morelia 254 mil crías de alevines para producción
MORELIA, Mich., 11 de abril de 2026.- Lleva puesta una playera, una gorra y una muy buena actitud. Es Rogelio, un hombre que se dedica a repartir periódico, lo hace bajo las Estelas de la Constitución, obra escultórica de Alfredo Zalce con referencia a la Carta Magna que protege a los mexicanos, y a Rogelio en particular, que se resguarda bajo la imponente obra.
Porque ahí inicia su jornada laboral a las siete de la mañana, donde confluyen la calzada Benito Juárez y el Periférico Sur, un lugar de mucha carga vehicular y justo es lo que necesita Rogelio para su labor, ya que por día debe distribuir 300 periódicos.
"Un día inicia desde que llegas a esperar el periódico", narra a Quadratín el hombre que tiene una actitud positiva y de mucho ánimo. Explica que una vez que le dan los ejemplares del día, toma un transporte para llegar a la zona y ponerse a trabajar.
"Ya estando aquí pues hacerle como el torero, ¿no? estar cuidando los carros, que no te vayan a atropellar, y más que nada recibir a la gente con una sonrisa, porque mucha gente llega estresada y no sabe lo que tiene que hacer o ya se desquitan con el primero que encuentran, en este caso nosotros", detalla.
En ese tenor nos cuenta una historia. Dice que en una ocasión pasó una persona que iba discutiendo en el vehículo con su pareja, era un hombre que discutía con una mujer.
"¡Periódico!" dijo Rogelio acercándose al vehículo, "¡eso para qué me sirve!, ¡mejor arregla las broncas que tengo en mi casa!", le contestó el hombre y Rogelio le dijo: "no soy licenciado, joven, si yo fuera licenciado créame que no estaría aquí", y el hombre le contestó que hasta payaso era, "¡mejor te deberías de ir a un circo!", y se fue.
Aunque no ha tenido grandes conflictos con automovilistas, reconoce que este tipo de escenas ocurren con cierta frecuencia, ya que algunas personas no quieren recibir el periódico. Después recapacita y dice que para que le reciban los automovilistas el periódico, hay que hacerlo de buena manera, porque si él llega de mal humor tampoco va a lograr nada, y así logra colocar todos.
Es consciente de que hay poco repartidores de periódicos, ya todo se mueve a nivel red social, expresa, porque está la inmediatez de la información, pero a él siempre le reciben el periódico y quizá lo hagan -reflexiona- para ayudarle.
Rogelio tiene familia, y este es un modo de subsistencia propia y de los suyos, "en realidad yo lo hago más que nada por llevar la comida a la casa, ¿no? porque dijeras 'por deporte', pues anduviera en short y por Camelinas, por allá, pero pues ahora sí que es parte de la necesidad", dice y aunque ha buscado trabajo por otros lados, ahí lo ha podido tener.
Reconoce que algunas personas le dan algunas monedas aunque el periódico lo reparte de manera gratuita, piensa que la gente lo quiere ayudar.
Los motociclistas, indica, son su mayor riesgo, aún más que los automoviles, "esos son los que de repente ya los tienes por un lado ya cuando acuerdas, y todavía se molestan, 'hijo de no sé qué tantas por cuantas", explica y solo recuerda que en una ocasión una persona de la "procuraduría" lo quiso golpear, andaba de malas y le dijo muchas groserías, al día siguiente pasó y se disculpó, por lo menos.
Aproximadamente a las 11 de la mañana deja de repartir periódicos porque para entonces ya los ha entregado todos, así que tiene que ir a buscarse la vida por otro lado, y lo hace, dice, lavando carros, "la cosa es no quedarnos sin comer" acota el optimista hombre quien da un consejo a todos: "que se levanten con ánimo, porque problemas todos tenemos, el que no tenga problemas que nos pase la medicina para hacernos igual. Que se levanten de buen ánimo y que le echen ganas a la vida porque vida nomás hay una", dice antes de irse a seguirle.




