URUAPAN, Mich., 21 de abril de 2019.- El Tianguis Artesanal que se realiza con motivo del Domingo de Ramos podrá ser el más grandes de Latinoamérica, pero está perdiendo su esencia con los revendedores y comerciantes, cuyas manos solo producen ganancias para ellos ofertando productos hechos en línea y no por artesanos.

No se requiere ser conocedor para encontrar la diferencia entre una artesanía y un producto hecho en máquinas, aunque las camuflen con los mismos diseños y colores y hasta las vendan al mismo precio, las texturas de las piezas elaboradas a mano son diferentes, solo hay que tocarlas para no ser engañados.

Es una desleal competencia que más allá de la afectación económica atenta contra la cultura e identidad de las cuatro etnias michoacanas de las que este año vinieron de 85 comunidades de 38 municipios a vender sus productos, de acuerdo con datos del Instituto del Artesano Michoacano (IAM).

Debajo de la enorme carpa colocada a lo largo y ancho de la plaza Mártires de Uruapan, entre el 12 y el 28 de abril, según cifras oficiales, se exhiben para venta más de un millón de piezas tradicionales de alfarería, telares, deshilados y bordados, madera tallada, de maque sobre los caprichosos cascajos de calabazas y guajes o cobre martillado.

También hay innovadores diseños de prendas tradicionales como los rebozos que ahora se entretejen con plumas de avestruz, pavo real o cuervos y que son para las fiestas, no para trabajar en la cocina, aclaran los artesanos de Ahuiran que los elaboran a los eventuales compradores que preguntan ¿Cómo lo voy a lavar?

Esos son los trabajos que abrirían el camino que el presidente municipal Víctor Manríquez ha iniciado para que el Tianguis Artesanal sea declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como patrimonio de la humanidad.

Sin embargo, los verdaderos artesanos son marginados ya que los mejores espacios son reservados para los revendedores o algunas organizaciones de comerciantes que no producen las artesanías pero que en la compra y venta obtienen mayores ganancias que los artesanos, acusó la diputada por el distrito Uruapan Sur, Brenda Fabiola Fraga.

Fue por eso que cuando inició la organización del tianguis hizo un exhorto al Gobierno del Estado para que, a través del IAM, institución responsable del evento incluyera a los artesanos para que no se pierda el espíritu que le dio origen, pero como ocurre con todos los exhortos que se hacen desde el Congreso del Estado, no fue escuchado.

Hacerlo hubiera implicado garantizar la participación de los artesanos acreditados, con base en el Censo y Registro de Artesanos del Estado de Michoacán con el que teóricamente ya cuenta el IAM, con lo que probablemente no se podría considerar el tianguis más grande de Latinoamérica, sería más pequeño, pero más genuino y representativo de las culturas purépecha, nahua, mazahua y otomí.