MORELIA, Mich., 20 de mayo de 2020.- Antes de pensar en la producción de miel y en la apicultura, hay que decir que dada la importancia polinizadora que juegan las abejas a nivel mundial, en el 2017 la ONU proclamó el 20 de mayo como el Día Mundial de las Abejas, con el objetivo de concientizar al mundo sobre el rol que éstas juegan para la preservación de nuestro planeta.

A partir de las abejas se formó la apicultura, la cual es la crianza y cuidado de las abejas para obtener productos como miel, jalea real, propóleo, cera y polen. En nuestro país, la apicultura da empleo a alrededor de 100 mil personas de manera directa, y tiene una producción que oscila entre las 57 mil y las 60 mil toneladas anuales. Yucatán es el primer productor del país. A nivel mundial, México está en los primeros 10 países productores de miel.

Históricamente en nuestro país, las abejas y la miel han tenido un papel fundamental. Se sabe por ejemplo, que la cultura maya realizó trabajos avanzados de apicultura; cultivaron distintas variedades de abejas endémicas de los géneros trigona y melipona, entre los cuales destacó la llamada melipona beecheii Bennett, cuya característica principal es que carece de aguijón, a diferencia de las traídas de Europa.

Sin embargo es la variedad europea Apis mellifera, la que actualmente tiene más aceptación en la apicultura mundial; es conocida como la abeja de la miel y solo abarca un 5 por ciento de las abejas en el mundo, porque hay alrededor de 20 mil especies de estos insectos polinizadores.

De estas 20 mil especies de abejas en el mundo, hay nueve clasificaciones por familias, de las cuales 6 de ellas estas están en nuestro país, donde hay mil 800 especies. Es en la familia Apidae donde está la variedad Apis, y ahí destaca la Apis mellifera antes mencionada. Una colonia de esta variedad puede llegar a albergar hasta 60 mil miembros, los cuales están divididos en una reina, cientos de zánganos y miles de obreras.

Aunque las abejas no son los únicos insectos polinizadores, la Apis mellifera es una de las especies más eficientes en esta actividad porque además tiene la capacidad de sobrevivir a casi todos los ambientes y hábitats del planeta, y lo hace durante la mayor parte del año. Son muy numerosas, y suelen ser fieles a un determinado tipo de flor, esto hace que aumente el índice de reproducción de las especies vegetales, según información del proyecto Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas.

La producción de miel en México ha incrementado; en el periodo del 2014 al 2018 hubo una producción anual promedio de casi 58 mil toneladas, y en ese mismo tiempo se logró enviar a países como Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Arabia Saudita y Reino Unido, alrededor de 34 mil toneladas. Sin embargo durante el 2019 la producción fue de casi 62 mil toneladas, con una exportación semejante a otros años.

Según cifras oficiales del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, alrededor del 70 por ciento de esta miel fue producida por Yucatán, Campeche, Jalisco, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Quintana Roo y Puebla, el resto se dividió en estados como Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Morelos, Hidalgo, San Luis Potosí, y otros en menor proporción. Nuestro país tiene rededor de 43 mil apicultores.

También existen en nuestro país algunos esfuerzos independientes para concientizar sobre la importancia de preservar a especies como la abeja, Uno de ellos es Efecto Colmena, una asociación civil formada por jóvenes, que busca generar un cambio positivo para México a través de lograr sanar la relación entre los humanos y las abejas.

Es por ello que fomentan el rescate y reubicación de colmenas a través del contacto con apicultores, pero también realizan conferencias y talleres para que la gente sepa la importancia de vivir en armonía con estos polinizadores.