Padre Pistolas a Guardia Nacional: si alguien chinga, pártanle la madre
MORELIA, Mich., 28 de junio de 2025.- La inédita elección judicial de juezas y magistrados fue técnicamente el doble de compleja que una elección presidencial, pero el Instituto Nacional Electoral (INE) la organizó con apenas una tercera parte del presupuesto requerido, lo que comprometió la calidad del proceso, señaló el presidente del Consejo Local, David Alejandro Delgado Arroyo.
En un análisis postelectoral, y entre la espada y la pared de dos discursos, ora de que la elección fue un éxito, ora de que fue un fracaso, como han expuesto respectivamente oficialistas y opositores, el titular del INE fue contundente: se hizo lo que se pudo con el dinero que les autorizaron los diputados, o sea, una tercera parte de lo que realmente se necesitaba, recorte que perjudicó directamente a los electores.
Delgado comentó que la falta de recursos no fue un simple obstáculo operativo, sino un factor determinante que afectó directamente la experiencia ciudadana y la capacidad institucional para garantizar condiciones óptimas de participación.
“Se le pidió al INE organizar una elección el doble de compleja que una presidencial, con casi una tercera parte de lo que costaría una elección del tipo descrito”, puntualizó.
De acuerdo con el presidente del Consejo Local, el limitado presupuesto obligó al Instituto a hacer ajustes drásticos, como la impresión de boletas de menor tamaño y con tipografía poco accesible para personas con dificultades visuales.
Asimismo, se redujo drásticamente el número de casillas especiales y se eliminaron las casillas extraordinarias, lo que impidió acercar el voto a comunidades alejadas por condiciones geográficas o socioculturales.
Delgado Arroyo recordó que, a pesar de una mínima ampliación presupuestal y economías internas, el INE apenas logró reunir cerca de 8 mil millones de pesos para llevar a cabo un proceso de alta complejidad técnica, jurídica y logística.
No obstante, esta cifra también fue criticada públicamente, lo que, a su juicio, evidencia una visión reduccionista del papel del árbitro electoral.
“El presupuesto aprobado no debería ser una opinión de café, sino la consecuencia seria de un análisis técnico”, subrayó, en referencia a las decisiones del Congreso de la Unión.
Hizo un llamado a los legisladores a asumir con responsabilidad la dimensión presupuestal de cada atribución legal que otorgan al INE, pues sin recursos suficientes, cualquier disposición normativa se vuelve inoperante o de cumplimiento limitado.
Finalmente, advirtió que continuar con una política de subfinanciamiento electoral pone en riesgo no sólo la calidad técnica de los comicios, sino la confianza ciudadana en la democracia, al restringir el acceso efectivo al derecho al voto en condiciones equitativas y accesibles.




