Padre Pistolas a Guardia Nacional: si alguien chinga, pártanle la madre
MORELIA Mich., 30 de septiembre de 2020.- Pese al crecimiento exponencial del concepto feminista, al avance en la conquista de logros y posiciones, aún persiste un machismo acendrado, profundo, que solo acepta por encima y en apariencia el tema de la igualdad, expone la doctora en derecho, Paty Acevedo.
La catedrática, quien junto a Juan Carlos Virrueta, escribieron el libro El Resurgimiento de las Mujeres, reveló que en términos reales, fue hasta el 2001 cuando las mujeres reclamaron mayor inclusión en la labor, el debate y ejercicio parlamentario, buscaron y reclamaron un papel protagónico.
"Por increíble que parezca, fue hasta ese año en que las mujeres no estaban visibilizadas", declara Paty Acevedo.
En una plática con Quadratin, Acevedo y Virrueta narraron que por más de dos años revisaron los expedientes diarios de los debates desde la década de los 70's, cuando el proceso de liberación femenina fue más acentuado en el mundo.
En las investigaciones, observaron que al seguir las huellas discursivas, en el propio discurso, las mujeres se autoexcluían, aparte de que a los diputados no les importaba tanto incluirlas ni mencionarlas en el discurso; lo consideraban innecesario.
Paty Acevedo explicó que fue hasta la 69 Legislatura donde se encontró una defensa al término diputada o diputado, donde cada integrante asumía su identidad propia, y es ahí mismo donde surgen las voces de mujeres para que fueran incluidas dentro de las leyes en Michoacán.
Juan Carlos Virrueta lamentó que, en el caso específico del trabajo legislativo para las mujeres, se ha visto solo por unos pocos, que no se le dé la impotencia y ni se dimensione en la justa proporción.
"Las mujeres legisladoras se han forjado una identidad, se han hecho ellas mismas protagonistas de muchos trabajos, de muchas consignas, muchos logros. No nada más son mujeres que lograron algún espacio plurinominal. No. Son muchas de ellas mujeres brillantes y trabajadoras que han logrado una identidad legislativa a través del discurso", comenta el exfuncionario estatal.
Más allá de su condición, Juan Carlos Virrueta afirma que la mujer legisladora ha jugado un rol importantísimo de presencia, efecto y consecuencia en la vida pública de Michoacán.
Predice que el avance femenino seguirá, en función de que la mujer logre consolidar su identidad, sigan siendo ellas, pero sobre todo visibles para ellas mismas, a pesar de que algunas aún no vean un panorama más completo de la importancia de visibilizar a la mujer, sus logros y alcances.
Ya en el ocaso de la segunda década del segundo milenio, Paty Acevedo dice que se ha avanzado mucho en las leyes, pero poco en la práctica.
Y en este punto pone énfasis, pues la supuesta igualdad del discurso se antepone a la práctica. La muestra más clara es cuando se da la repartición de posiciones en el Congreso.
A las mujeres siempre se les asignan las de menor relevancia, pero las que son determinantes, son regularmente encabezadas por hombres.
Tanto Acevedo como Virrueta ponen de ejemplo la actual Legislatura, histórica, porque es la más equitativa en la cantidad de hombres y mujeres.
Pero indican que para que la mujer pueda aspirar a las posiciones de mayor rango político, debe abrirse paso a codazos y bolsazos.
"Se sigue haciendo política desde un punto de vista donde el hombre, en forma machista, piensa que su igual, que es mujer, debe alcanzarlo a él. Él debe detenerse a esperar a la mujer, para acompañarla en un cierre de brecha cultural. Esto deja a las mujeres diputadas en una situación de desventaja", señala la también comunicadora.
Las mujeres diputadas sí pugnan mucho por que haya leyes que sean más equitativas, pero en los hechos quedan muy lejos de la realidad, porque a pesar de que se legisla a favor de ellas, aún hay muchas mujeres que ganan menos que los hombres, lamenta.
"Te vas a encontrar un mandil negro, que es el que coordina a las meseras. Te vas a encontrar un chef que es jefe de las cocineras. Es decir, aún persiste una realidad de desigualdad",
Feminicidio y machismo
Ambos, destacaron que casos como el de Jessica, y más recientemente, el de la joven Xitlali, enfermera y madre de un menor de 11 años, demuestran cómo el machismo aún está muy acentuado en nuestra cultura y sociedad.
Lamentaron que no haya políticas públicas federales, estatales o municipales que ayuden a crear un estado de paz y tranquilidad para las mujeres en Michoacán y el país.
Tanto Acevedo como Virrueta manifestaron que no es con más policías como se combatirá el problema y la falta de seguridad hacia las mujeres.
"Es evidente que hay una falta de políticas vigentes, aplicables, efectivas para la prevención de la violencia contra las mujeres, además de una respuesta tardía a hechos de violencia consumados contra la mujer; por ello, la actuación impune y arbitraria de los violentadores", concluyó Juan Carlos Virrueta.




