Colocan carpeta asfáltica en antiguo camino a La Huerta en Morelia
MORELIA, Mich., 7 de septiembre de 2026.- Hace 25 años, la Plaza Valladolid (mejor conocida por los morelianos como Plaza San Francisco), ofrecía una imagen muy distinta a la que actualmente disfrutan visitantes y habitantes de la capital michoacana. La explanada, que en algunas ocasiones alberga escenarios de actividades culturales, artísticas y sociales, durante décadas estuvo prácticamente cubierta por puestos de comercio informal.
El cambio ocurrió en la noche del 4 y madrugada del 5 de junio de 2001, como parte del Plan Maestro para el Rescate del Centro Histórico de Morelia, en el que autoridades realizaron un operativo para retirar a los comerciantes que ocupaban plazas, calles, portales y otros espacios públicos del primer cuadro de la ciudad.
Durante las primeras horas del martes 5 de junio, más de mil 500 comerciantes fueron retirados de la vía pública, de acuerdo con publicaciones de medios de comunicación y registros de la época. Aunque con el paso de los días incrementaba la cifra a más de mil 700.
La Plaza Valladolid era uno de los principales puntos ocupados por el comercio informal. Desde años atrás, la zona había sido utilizada para la venta de ropa, alimentos, artesanías, fayuca y/o artículos de piratería y mercancía diversa, al grado de que los puestos y estructuras metálicas dificultaban el tránsito peatonal y ocultaban parte del entorno arquitectónico de la llamada Ciudad de la Cantera Rosa.
"La verdad (la recuerda) muy fea, muy sucia, con muchos puestos feos. Era un cochinero, un basurero por donde quiera, y pues la verdad se veía muy mal. Ahorita se ve bonito, porque puedes disfrutar de Morelia. Había ropa, comida, chucherías, juguetes, o sea, muchas cosas", rememoró la señora Martha Orozco.
En el archivo informativo, resalta que la Plaza Valladolid había sido ocupada por comerciantes durante más de dos décadas y que fue uno de los primeros espacios en ser considerado dentro del proceso de reubicación.
El operativo representó un momento decisivo para la recuperación de la imagen urbana del Centro Histórico, declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como Patrimonio Mundial en 1991. La liberación de plazas y portales permitió recuperar espacios públicos y, particularmente la Plaza Valladolid, volver a apreciar monumentos arquitectónicos que permanecían prácticamente ocultos detrás de los puestos comerciales.
"Era una cuestión popular, muy bonito, todos venían con la seguridad de encontrar algo, sin preocuparse de que les pudiera tocar un asalto, cualquier cosa. Nada de eso existía en ese tiempo, estoy hablado de hace 40 años, era muy diferente. La gente salía con sus cosas en la mano, e incluso portaban su cadenita de oro, sus anillos. Había ladrones, pero no tan fuerte como ahorita. Encontrábamos de todo, desde algo para comer, hasta artesanías. Quedó algo de todo eso (fueron reubicados en plaza). Pero sí se podía encontrar de todo. Aquí, se encontraban a muchas gentes de las comunidades aledañas a la ciudad. Era un mercadito minicosmopolita de toda la región. Fue bueno, queríamos que se quitaran, porque nos ganó la población (crecimiento urbano). Lo bonito ya no nos parecía, había gente que se orinaba en sus mismos puestos, dejaban mucha suciedad. Dejamos de ver lo típico, pero se dejan ver las construcciones que tenemos en la ciudad", recordó don José Sosa.
Para muchos morelianos, el cambio fue radical. Después de años de observar la plaza convertida prácticamente en un mercado, la explanada apareció nuevamente despejada, permitiendo apreciar el conjunto formado por la plaza, su fuente de cantera y el antiguo templo y convento de San Francisco.
"Es mejor (hoy en día). Antes, no se podía disfrutar, ni siquiera podía caminar así como ahorita andamos, porque estaba lleno de puestos. A lo mejor la gente tiene la necesidad de tener puestos, pero la autoridad debía ubicarlos en algún lugar que no perjudicara en este caso a la ciudadanía, que a veces queremos caminar, venir a recorrer nuestra ciudad, y por eso tipo de detalles que estaba lleno de puestos no se podía", opinó don José Villa.
Fotografías de aquellos años muestran el contraste entre la Plaza Valladolid cubierta de puestos y la imagen que comenzó a consolidarse después de la reubicación del comercio informal.
El proceso también contempló la reubicación de comerciantes en otros espacios, entre ellos las denominadas unidades comerciales como Tu Plaza. Sin embargo, con el paso de los años, algunos comerciantes terminaron por dejar los espacios ante las dificultades económicas que enfrentaron tras la reubicación.
A 25 años de distancia, la Plaza Valladolid se ha convertido nuevamente en uno de los espacios públicos más representativos de Morelia, pero detrás de la postal que hoy conocen turistas y nuevas generaciones permanece el recuerdo de un lugar completamente diferente: aquel en donde los puestos comerciales formaban parte del paisaje cotidiano y donde caminar entre la mercancía, lonas y estructuras metálicas era parte de la experiencia de visitar el Centro Histórico.




