MORELIA, Mich., 1 de febrero de 2019.- El sector industrial en Michoacán pidió a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que cumpla su compromiso de liberar en su totalidad las vías del tren.

“Decían que no había credibilidad en el Gobierno porque no cumplían, y lo que pedimos a la Coordinadora es que cumplan”, dijo Abelardo Pérez Estrada, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

Y es que este viernes los maestros de la sección XVIII de la CNTE retomaron los bloqueos a las vías férreas en tres municipios de la entidad: Pátzcuaro, Uruapan y Yurécuaro; mientras que en Lázaro Cárdenas, La Piedad, Múgica y Maravatío había libre circulación.

“Entendemos que ya está la mesa tripartita (entre la Federación, Estado y CNTE), que ya avanzaron, y lo que queremos es que ya empiecen a cumplir porque si están bloqueados esos tres puntos, el hecho de que hayan quitado los otros cuatro no trae ningún beneficio”, externó.

De acuerdo con Pérez Estrada, hasta el jueves de esta semana Kansas City Southern no había puesto en marcha ningún tren de los más de 300 que se encontraban varados, ya que estaba supervisando las condiciones de las vías para no poner en riesgo las mercancías.

El presidente de la Canacintra en Michoacán exhortó a los tres órdenes de Gobierno a que actúen para garantizar la educación, el libre tránsito y los intereses económicos del estado.

Recordó que a nivel nacional, por el bloqueo a las vías del tren, diariamente se pierden mil 100 millones de pesos; mientras que en la entidad la afectación es cerca de los mil millones.

El último reporte del sector industrial es que se encontraban varados más de 270 trenes, 10 mil contenedores y 2.5 millones de toneladas de mercancía que se dirigían a los puertos de Lázaro Cárdenas, Michoacán y Manzanillo, Colima.

Entre los trenes detenidos se encontraban dos con hidrocarburos, uno de ellos lleva 96 carros tanques cargados y otros carros tanques vacíos, indispensables para que continúen las operaciones en las refinerías de Tula y Salamanca.