Descartan cierres viales por visita de Sheinbaum a Morelia
MORELIA, Mich., 5 de diciembre de 2025.- La intención del gobierno federal de presentar este año la propuesta de reforma para reducir gradualmente la jornada laboral a 40 horas, mientras se perfila su aplicación total hacia 2030, contrastó con la percepción ciudadana en el Centro Histórico de Morelia, donde trabajadores consultados advirtieron que el problema de fondo sigue siendo el salario insuficiente y la falta de prestaciones.
El debate nacional se reactivó luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el proyecto se hará público antes de que concluya 2025, aunque su discusión en la Cámara de Diputados podría arrancar hasta el próximo año.
La reforma, elaborada por la Secretaría del Trabajo, prevé una transición escalonada, posibles ajustes en esquemas de flexibilidad y registros obligatorios de horas, además de que sindicatos han insistido en que la reducción no debe implicar pérdida de derechos ni recortes salariales.
En ese contexto, Daniela, joven trabajadora, consideró positivo reducir horas “si no se van a reducir los sueldos y vas a trabajar menos tiempo”, aunque reconoció que conseguir empleo “está muy difícil” y que muchas personas aceptan jornadas largas por necesidad.
Luis Alberto Aguilar López, quien actualmente vive de rentas, fue más duro al evaluar el panorama: afirmó que los salarios disponibles “no alcanzan” para sostener una familia y señaló que, en México, los trabajadores asumen cargas excesivas sin acceso garantizado a seguridad social.
Cuestionó además la idea de que los mexicanos “son flojos”, y atribuyó la falta de oportunidades a decisiones políticas y legislativas: “la Cámara de Diputados es la que decide el presidente es un monito que él no decide y es el que se quema”.
En otro punto del recorrido, Adán Marín sostuvo que la reducción de jornada puede ser viable siempre que exista compromiso de ambas partes y condiciones dignas.
Señaló abusos horarios en diversos sectores y advirtió que la baja remuneración afecta el rendimiento: “si no le pagan bien, va a hacer las cosas ahí se van”.
Respecto a la narrativa de que en México se trabaja poco, afirmó que sí existen abusos, pero también actividades mal pagadas que se evitan porque no permiten sostener un hogar: “en el campo hay muchísimo trabajo, la cuestión es que como es mal remunerado, la gente no quiere trabajar”.
Entre jóvenes, la crítica se centró en la precariedad acumulada. Emanuel Orcino opinó que el trabajo ha sido “muy vulnerado por muchos años”, con pagos bajos y jornadas extensas.
Ante el riesgo de que empleadores intenten compensar la disminución de horas con recortes salariales, advirtió que las personas trabajadoras deberán “estar muy atentas, para exigir nuestros derechos”.
Los entrevistados coincidieron en que, si bien la reducción a 40 horas es vista como un avance, en Morelia prevalece la preocupación por su implementación real, especialmente en un país donde la mitad de la fuerza laboral está en la informalidad, las jornadas largas siguen siendo norma y los salarios continúan lejos de garantizar una vida digna.




