Destaca Ramírez Bedolla captura de Kamoni, extorsionador de limoneros
MORELIA, Mich., 2 de noviembre de 2025.- Las personas empezaron a llegar alrededor de las 4 de la tarde, pero muchos de ellos estaban confusos porque señalaron no saber quién convocaba, "solo apareció en internet", dijo uno. Pero si se trataba de marchar en contra de lo ocurrido en Uruapan, casi sin pensarlo lo harían, señalaron.
Y es que, efectivamente, a través de las redes sociales apareció una convocatoria para reunirse a partir de las 16 horas en la conocida plaza del caballito, a fin de manifestarse en contra del asesinato de edil de Uruapan, Carlos Manzo.
No sabían a qué hora iban a salir; unos decían que ya, otros que en media hora, total que ni unos ni otros y alrededor de las 4:15 ya se preparaban para movilizarse con rumbo al centro histórico de Morelia.
Hasta el frente de este contingente formado por alrededor de 400 personas, estaba una patrulla de la Policía Morelia, después un grupo de motociclistas, y enseguida un grupo de personas a pie que cargaba cartulinas con distintas leyendas, muchas en contra de Morena y otras en contra de los gobiernos estatal y federal.
Así arrancó la marcha protesta, entre gritos de justicia, de apoyo y solidaridad para la familia del presidente municipal de Uruapan, y gritos y consignas en contra de autoridades estatales y federales.
En muchas ocasiones los quejosos aseguraron hacer esta movilización pacífica, sin tintes políticos y con justificación de sus causas, así lo fueron manifestando hasta que llegaron al primer cuadro de la ciudad, se podía notar que no había alguien que dirigiera, porque ahí se manifestaron distintos liderazgos de manera espontánea, que tampoco sabían cómo ordenar y calmar los ánimos.
Ya frente a Palacio de Gobierno, por ahí alguien pidió cinta tipo diurex para poder pegar las cartulinas sobre la puerta principal de este inmueble. Una voz entre la multitud dijo tener y entonces se roló entre los presentes hasta llegar al frente donde quien la había pedido empezó a pegar las cartulinas.
Poco a poco los ánimos se fueron calentando, unos pedían revocación de mandato, otros pedían la renuncia de Claudia Sheinbaum, Presidenta de la República, y de Alfredo Ramírez Bedolla, Gobernador de Michoacán. Otro de los improvisados sacó una bocina y un par de parlantes, y a partir de ahí gritando y apenas haciéndose oír, fueron organizando a los que ahí se encontraban.
Justo frente a la puerta de palacio de gobierno se había improvisado un breve altar con flores de cempasúchil, veladoras y algunas imágenes de Carlos Manzo, además de un sombrero que simulaba tener sangre.
Los que sabían situado como líderes de este movimiento volvieron a indicar que no se trataba de algo violento, que no iban a usar lo que buscaban combatir. No obstante, dos o tres voces entre la multitud si pedían levantamiento de armas, tomar las calles y hacer lo posible para hacerse escuchar ya de maneras violentas, pero la multitud no hizo mucho caso.
Ahí, entre gritos de consignas, lograron acordar que iban a rolar un QR para hacer un grupo de WhatsApp y así poder organizarse y darle forma a ese movimiento que acababa de surgir, también roló una pequeña libreta donde muchos fueron apuntando sus números telefónicos para ser agregados.
Otra vez entre la multitud se escuchó "derribemos la puerta" pero en ese momento no hubo mucho eco a la petición y prosiguieron en la organización para formar este grupo en WhatsApp.
Sin embargo, esta petición se hizo mayor y de pronto ya estaban pateando y golpeando la puerta para tumbarla, ya para entonces del grupo original parecían pocos integrantes, porque en apariencia, estuvieron otras personas que ya empezaban a cubrirse el rostro y comenzó a diluirse eso de la no violencia.
Al lograr derribar la puerta, algunas de estas personas ingresaron al Palacio de Gobierno, lograron llegar al segundo piso y desde los balcones empezaron a arrojar sillas, cojines, hojas, libros y hasta un pequeño escritorio; los ánimos ya se habían caldeado.
Siguió el rompimiento de ventanas, el lanzamiento de objetos y la utilización de extintores, la puerta del mueble colonial permanecía abierta y seguían las hostilidades.
En ese entonces alguien había puesto la canción de Gimme the power, de Molotov, y algunos se sintieron identificados. De pronto alguien gritó: "¡ya vienen por acá los policías, aguas!", fue entonces cuando un grupo de policías salió de la calle Benito Juárez y alguno que tenía arma de balas de goma empezó a disparar a los que estaban ahí enfrente.
Todo esto provocó más a la gente, que seguía gritando a los policías, no obstante ya de la primera marcha pacífica había quedado muy poco, e incluso parecían otras personas. Vinieron los lanzamientos de bombas de gas lacrimógeno, y la consiguiente corrida de la gente. Hubo familias que se habían acercado por curiosidad y que corrieron para resguardarse del ardor de ojos y rostro.
Así permaneció un rato en tensa calma, entre los gritos de los que ahí se manifestaban, y la presencia de la policía, que ya para entonces había resguardado la entrada del Palacio del Gobierno, y solo miraba pendiente de la situación.
Un autobús a una cuadra y media del conflicto intentó darse la vuelta en U para evitar la situación; sin embargo, esta torpeza vehicular pareció, para muchos, una acción para cerrar la avenida Madero y así arreciar la confrontación, pero el chofer solo decía que no. Así que poco a poco pudo darse vuelta para salir de este caótico 2 de noviembre.




