MORELIA, Mich., 11 de mayo de 2018.- Este viernes, el juez Ariel Montoya Romero dio fallo condenatorio de 25 años por feminicidio a Juan Carlos P., quien asesinara a machetazos a una joven madre de familia, su pareja sentimental, en la colonia ampliación Porvenir, de Morelia.

También Montoya Ramírez otorgó a las víctimas indirectas, dos menores de tres y seis años, el derecho al resarcimiento del daño calculado en 5 mil 60 salarios mínimos vigentes en el momento del asesinato.

A esta conclusión llego la autoridad distrital luego de que los alegatos de la Fiscalía, datos de prueba y medios de prueba presentados, no fueron controvertidos por la defensa, además de que esta parte procesal solicitó el procedimiento abreviado.

El Ministerio Público recabó información suficiente, testigos presenciales, huellas y pruebas científicas sobre este asesinato, pruebas ante las que la defensa de Juan Carlos se mantuvo en silencio.

Los vecinos de la calle Tulipán y el dueño de la casa en la que se suscitaron los hechos, declararon que Juan Carlos gritaba, semidesnudo: ¡adoren a Satanás o los voy a matar a todos!, mientras a sus pies se desangraba Alejandra.

Los hechos de aquel 22 de septiembre de 2017 fueron reseñados con tal precisión por la abogada Antonia Gochi que la madre de la víctima no pudo contener el llanto, por varios minutos sollozaba. Se limpiaba los ojos, la nariz y no sin cierta rabia contenida, veía por el rabo del ojo a Juan Carlos.

Por su parte, el ahora condenado se veía desmejorado. Sonriendo sin causa aparente, murmurando en el oído de su abogado “¿Por qué no están todos los que dicen eso de mí?” En seguida volvía a su actitud ansiosa, pero siempre afirmando todo cuanto decía en su relato la Ministerio Público.

Trascendió de este caso un hecho: el silencio de la defensa. Los abogados públicos que se le dieron a Juan Carlos no presentaron alegatos finales, medios de prueba o algún peritaje favorecedor, no obstante que en redes sociales giraron vídeos en el que se ve a Juan Carlos trastornado, expresándose de manera incongruente.

Además de que una amiga de la fallecida revelara que el sentenciado era adicto a las drogas.

Fuentes de seguridad de Centro de Reinserción Social David Franco Rodríguez, donde purgará la pena, confirmaron que Juan Carlos se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico y que pernocta en el área de inimputables.