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CIUDAD DE MÉXICO, 31 de mayo de 2024.- La resistencia antimicrobiana se ha convertido en un problema mundial, el cual empeorará en los próximos años. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS): “si no se toman medidas, las enfermedades farmacorresistentes podrían causar 10 millones de defunciones anuales en 2050 y ocasionar perjuicios económicos tan graves como los derivados de la crisis financiera mundial de 2008-2009. Para 2030, la resistencia a los antimicrobianos podría sumir en la pobreza extrema hasta a 24 millones de personas”.
De acuerdo a información de UNAM Global el organismo internacional destaca (https://www.who.int/es/news/item/29-04-2019-new-report-calls-for-urgent-action-to-avert-antimicrobial-resistance-crisis) que, al menos, “700,000 personas en el mundo fallecen cada año por enfermedades farmacorresistentes, entre ellas 230,000 a causa de la tuberculosis multirresistente”.
En nuestro país la cosa no es muy diferente debido a la alta prescripción de antibióticos. Según cifras del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) y de la Red PUCRA (Plan Universitario de Control de la Resistencia Antimicrobiana) de la UNAM, todos los años se extienden al menos 50 millones de recetas para tratar infecciones de vías respiratorias superiores con antibióticos, y de ellas el 95 % son innecesarias (https://www.gaceta.unam.mx/resistencia-antimicrobiana-un-tsunami-silencioso/).
Un punto que recalca María Guadalupe Miranda Novales, coordinadora de las actividades de la Red PUCRA, es que “se ha documentado aquí en México que en los consultorios de farmacias, cuando las personas solicitan consulta por alguna de esas enfermedades, el 90 % sale con una receta por antibiótico. Esto es grave. Si volteamos a ver que tenemos entre 25 y 30 millones de consultas anuales por una infección respiratoria aguda, sobre todo catarro común, y al 90% de estas se les prescribe un antibiótico, imagínense la cantidad de esos fármacos que tenemos repartidos en todo el país”.
La nota completa en UNAM Global




