Localiza Policía Morelia a mujer extraviada y la reúne con su familia
MORELIA, Mich., 18 de septiembre de 2025.- La vida es bella... pero no en un anexo; José Alejandro N, de 56 años, fue ingresado a uno y jamás regresó a casa, porque murió por traumatismo craneoencefálico, causado presuntamente por el hombre que fue designado como su padrino.
La esposa y tío de José Alejandro N mencionaron que tenía problemas de alcoholismo, todos los días consumía en exceso bebidas embriagantes.
La actitud desenfadada de la víctima comenzaba a causar estragos en su vida laboral y familiar, por lo que llegaron a un acuerdo sus familiares: anexarlo.
Emilio G. P. dueño del establecimiento brindó a la familia la información sobre el tratamiento y quedaron convencidos de que era suficiente para confiar en ingresar a José Alejandro el 1 de mayo del año pasado, se conoció en audiencia pública de la causa penal 1161/2024.
La teoría del crimen de la Fiscalía General del Estado (FGE), expuesta al juez penal Fernando Sánchez, sostiene que José Luis N, el supuesto padrino e imputado, fue instruido por el dueño del establecimiento Emilio G. P. para organizar una "patrulla espiritual", nombre que se le daba a la contingencia de ir por un nuevo interno.
El día 1 de mayo el imputado y otros internos acudieron por la víctima, a la que ingresaron en contra de su voluntad al anexo, de nombre La Vida es Bella.
A las pocas horas de entrar al establecimiento, José Alejandro se mostró violento, renegando del tratamiento, además de tener que atravesar por el síndrome de abstinencia.
Los días siguientes no mejoraron para la víctima, pero jamás le fue notificado su estado de salud a sus familiares.
José Alejandro sufrió una crisis médica que requirió la atención de médicos, ignorándose hasta ahora de qué tipo de servicio, si de carácter privado o público, paramédicos o enfermeras.
Molesto por la situación a la que se estaba enfrentando o quizás por los efectos de la abstinencia, detalló el ministerio público litigante, José Alejandro el día 3 de mayo se negaba a consumir alimento, pero en lugar de encontrar ayuda en su supuesto padrino, José Luis N le habría propinado 20 cachetadas delante de otros internos, además de ordenar su traslado a un cuarto de servicio aislado.
Presuntamente José Luis N y otros dos internos le habrían propinado una brutal golpiza, sostuvo el abogado de la Fiscalía, todo lo que fue escuchado por otras personas en el área del comedor y administración.
José Alejandro fue llevado posteriormente a su habitación, casi inconsciente y le pusieron grilletes en los pies. El daño había sido grave. La víctima comenzó a sufrir alucinaciones, convulsiones y vómito con sangre, fue hasta ese momento, poco antes de la madrugada del 4 de mayo que lo llevaron al médico, pero fue demasiado tarde.
El médico de urgencias de un hospital en Charo declaró la muerte de José Alejandro durante la madrugada por traumatismo craneoencefálico y presentaba 17 lesiones en diversas partes del cuerpo.
El padrino e imputado, presuntamente abandonó a la víctima, les informó a los familiares de la muerte de José Alejandro por infarto y habría supuestamente ordenado a los testigos negar todo y borrar el contenido de las cámaras de vigilancia del establecimiento.
El caso en cuestión todavía no termina, por lo que el imputado es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Lo expuesto es solo la teoría de la Fiscalía expuesta este jueves fue la primera audiencia y se espera que el próximo 22 de septiembre se resuelva su condición ante la ley.