Atropellan a transeúnte en avenida Amalia Solórzano, Morelia
MORELIA, Mich., 25 de marzo de 2026.- Ante el asesinato de dos maestras en una preparatoria de Lázaro Cárdenas, presuntamente por un estudiante de primer año que dentro de su perfil de Instagram tenía imágenes del movimiento Incel (acrónimo de celibato involuntario en inglés), vuelve a relucir esta agrupación de internet que emite un discurso de odio hacia las mujeres.
Al igual que este caso, en 2025 también se dio un caso de agresión en el Colegio de Ciencias y Humanidades Sur, de la UNAM en la Ciudad de México, donde un estudiante identificado con comunidades incel atacó a una pareja de alumnos que estaba en el estacionamiento de profesores; en el lugar murió un joven de 16 años.
A nivel internacional, casos similares ocurrieron en Canadá y Estados Unidos, ejemplo de ello fue el suscitado en California en 2014 donde Elliot Rodger, un joven de 22 años, asesinó a seis personas y dejó 14 heridas en Isla Vista. Posteriormente, publicó un video con un manifiesto donde externó su odio hacia las mujeres.
De acuerdo con Amnistía Internacional, Incel es una comunidad en internet que combina frustración sexual, misoginia extrema y discursos de odio hacia las mujeres, pero que representa una “subcultura violenta que normaliza la agresión y ha inspirado atentados reales”.
Sobre este tema, Netflix estrenó la serie Adolescencia, que aborda esta problemática y ha impulsado el análisis de especialistas sobre sus implicaciones sociales, tal como se ha discutido en diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.
Y es que según la concepción de Incel, sus integrantes se perciben como incapaces de tener relaciones afectivas o sexuales con una mujer y, a raíz de la pandemia de Covid 19, muchos grupos se crearon en redes sociales, donde menores y jóvenes encontraron espacios de refugio, en los que también se replicaron discursos de odio.
En la página Corriente Alterna de la UNAM con el título Jóvenes Incel: entre el algoritmo y la radicalización, el psicólogo Fausto Gómez Lamont, experto en masculinidades en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, de la UNAM, explica “en muchos casos, primero se callan las emociones y luego el miedo se transforma en agresividad: se vuelve una especie de permiso para someter al otro”.
Y es que este tipo de violencia digital se ha traducido en violencia real, ante ello Amnistía internacional emitió un llamado en donde asegura que trabaja para denunciar estas violaciones de derechos humanos, “para exigir responsabilidades y promover leyes y políticas que protejan a las mujeres frente a la violencia y el odio, tanto en el mundo físico como en el digital. Alzamos la voz para que ninguna ideología basada en la misoginia tenga cabida en una sociedad que aspire a la igualdad.”
Ante ello Amnistía Internacional comparte algunas preguntas sobre la comunidad Incel, las cuales compartimos textualmente.




