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MORELIA, Mich., 19 de julio de 2025.- Es muy complicado rehabilitar un gato feral, también un gato callejero, sin embargo un gato que nació en casa y fue maltratado es más fácil, pero hay que darle espacio, juego y alimento, generar confianza, todo esto en un proceso que puede tardar hasta un mes, expresó Lucero Herrera, activista del colectivo Michitos Interestelares.
La animalista explicó a Quadratín que las colonias de gatos federales se encuentran, por ejemplo, en panteones, incluso había una en el Parque 150, y estos gatos no se dejan ver ni tocar, "las personas que los alimentan van y dejan su comida, y saben que comieron porque ya no hay alimento, pero en general no se dejan ver ni tocar", reiteró.
La diferencia entre gatos ferales y los gatos callejeros es que estos últimos sí se pueden ver, se ve que andan merodeando, pueden estar en una azotea, asomándose por algún auto, estos suelen tolerar un poco más el contacto humano, y los ferales definitivamente no tienen contacto con los humanos, refirió.
Los gatos que son de casa o que llegan a nacer en alguna casa, suelen ser dóciles aunque depende mucho de la socialización, dijo, "nos han llegado camadas que nacen en casas, pero en esos mismos lugares son maltratados, entonces los gatitos, aunque sean bebés, se les nota el miedo que tienen a que se les acerque a alguien, entonces a ellos hay qué rehabilitarlos".
La manera de rehabilitarlos y de ganarse su confianza, dijo, casi siempre es a través del juego y la comida, "primero hay que darles su espacio, después juego y alimento", externó la activista.
Ya será dependiendo de la personalidad de cada gato el proceso de tardanza en la rehabilitación, indicó, y dijo que en ese sentido un veterinario les decía que los gatos suelen ser muy únicos en cuestión de personalidad, "entonces hay que ver el comportamiento del ejemplar para irse acercando", externó e indicó que puede tardarse en esto hasta un mes.




