Arranca la 5 Feria Internacional del Libro y la Lectura en Morelia
MORELIA, Mich., 11 de diciembre de 2025.- Así como las antiguas alacenas con la vajilla especial, con recuerdos de bautizos, y los platos de flores cafés, en México todos los católicos tenemos una foto de nuestra infancia con la mera patrona: la virgen de Guadalupe, y este año no faltaron los fotógrafos con ofertones de entre 70 y 100 pesos el retrato.
El ambiente es festivo. La foto no sólo expresa la fé del pueblo moreliano por la virgen de Guadalupe, también es una tradición casi obligada.
Más que una foto, es un recuerdo para toda la vida.
Vestidos a la usanza de Juan Diego o guarecitas, las familias esperan su turno para la foto.
De fondo una representación de la vida cotidiana de los mexicanos, con representaciones de la aparición de la Morenita -como también se le conoce-.
Chiquihuites, una virgen de yeso, flores de diversos colores y por supuesto animales, vacas, toros o caballos montables, para los más pequeños de la casa.
Julio Cesar fue a llevar a su nieto a ver la virgen a San Diego, pero también ese retrato que en unos años vestirá la pared principal de la casa.
“Yo tengo mi foto de cuando era chiquito, ¡uy..!, como hace 50 años, por ahí la tengo. Y también traje a todos mis hijos, ahora le toca a mi nieto. Es una tradición muy bonita de los católicos”, declaró ante las cámaras de Quadratín.
Esta foto es un recuerdo personal, pero también familiar. Una muestra del cariño entre hermanos.
“A mi me tomaron la foto cuando tenía dos meses de nacido. Ahorita le tocó a mi hijo, tiene 11 meses. Es una bonita tradición; además de tener mi foto, tengo una con mis hermanos”, expresó Brandon Alexis.
Silvia, oferente, confirmó lo que todos conocemos, es casi casi como la cicatriz de las vacunas: todos tenemos una foto frente a la Lupita, en su día, sea san Diego, la colonia Guadalupe o algún templo con advocación a la santa Patrona de México.
“Es muy buscada la foto, hay mucha gente que quiere su foto del recuerdo; la mayoría son a los niños, pero también hay quienes prefieren con la familia completa”, declaró la fotógrafa.
No es una fotografía profesional ni un estudio a lo gringo. Pero es memoria, cultura, tradición viva, fé y recuerdo de las infancias en México, no importa el lugar de origen o advocación de la Virgen, porque puede ser con la virgen de Guadalupe, San Juan de los Lagos, Carácuaro o San Lucas, cada santuario tiene sus propias representaciones y fotógrafos.