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MORELIA, Mich., 3 de febrero de 2026. - El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), exige a las autoridades garantizar el suministro de agua dulce no contaminada para las comunidades indígenas otomíes afectadas por el depósito de metales pesados en los manantiales de agua, así como atención médica. De lo contrario, van a recurrir a tomas y bloqueos carreteros.
“El Gobierno de Michoacán se comprometió públicamente a establecer una mesa de trabajo. Sin embargo, a la fecha ni el Gobierno Federal ni el Gobierno de Michoacán ni la empresa pública del estado mexicano Comisión Federal de Electricidad han tomado con seriedad la crisis de salud que permanece en el oriente. Es urgente garantizar el suministro de agua no contaminadas a los pueblos y la atención pronta a los pacientes renales”, declaró el vocero del Consejo, Pavel Guzmán Macario.
A nombre de San Pedro Jacuaro, Altahuerta y San Matías El Grande, exigieron que se ponga un alto a la política de la paraestatal de depositar residuos en los ríos y presas.
“Es increíble como las instituciones encargadas de la salud y prevenir la contaminación no atiendan este problema. Están contaminando con metales pesados los ríos y tienen deficiencias graves en el manejo de residuos tóxicos”, añadió Guzmán Macario.
Ante esta situación anunciaron que tomarán acciones en carreteras y caminos para que se dé solución inmediata al problema, no obstante, hasta el corte de las 13 horas, los comuneros continuaban a la espera de representantes del Gobierno Federal y del Estado para una mesa de diálogo.
De acuerdo con declaraciones del concejal de autogobierno de San Matías El Grande, Roque Martínez Hernández, el estimado es de 400 familias con enfermedades renales crónicas que abarcan desde adulto mayores hasta jóvenes de 12 años.




