El sueño de las luciérnagas retrata la vida tras el oro verde en Uruapan
MORELIA, Mich., 23 de septiembre de 2025.- Hay películas que, de alguna manera, han cambiado al mundo y si no lo han hecho, por lo menos han puesto a la gente a pensar cómo lo pueden mejorar, o a cuestionar ciertas situaciones.
De allí salió una parte de la intención del cortometraje Tiempos de lluvia, de la directora Rocío Ortiz Aguilar, quien quiso hablar sobre los campeones del canotaje en un inicio, un proyecto que después derivó en retratar la sequía que sufrió la tenencia de Urandén, en el municipio de Pátzcuaro. El corto es parte de la sección michoacana del 23 Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

Y es que los deportistas del canotaje necesitan del agua para poder aprender, practicar o prepararse para los campeonatos nacionales, incluso internacionales como es el caso de algunos de los personajes del cortometraje.
Con cada visita que hacía Ortiz Aguilar a la zona, año tras año, se percataba de la crisis del lago y decidió entonces mostrar lo que le pasó a la comunidad: a los deportistas les tocó practicar en una especie de máquinas de pilates, ya el lago no se podía atravesar fácil y cuando el agua no existió, se terminó el control de ingreso y la inseguridad comenzó a afectar a los lugareños.
No sólo se trataba de turismo, de pesca, sino de formas de vida. La comunidad pasó de estar aislada literalmente, a estar expuesta. Ya tampoco podían sembrar ni usar el agua para riego…”, explicó la directora en entrevista para Quadratín Michoacán.

Las entrevistas dieron pie a que también se tocara el tema de las mujeres en Urandén, que están acostumbradas a quedarse en casa haciendo labores del hogar y no a probar otras opciones que les permiten conocer el mundo y tomar un rumbo distinto de vida.
Eva, uno de los personajes, para mí muestra una fuerza increíble. Fue una inspiración para otras niñas porque impulsó a otras siendo entrenadora. Con su forma de pensar se dio cuenta de que pudo tener otras formas de vida y volvió el canotaje también parte de la cultura de las mujeres de Urandén”, manifestó Ortiz Aguilar.
Esta es la primera participación de la creadora como directora en el FICM. Primero estuvo con otra producción en la dirección de fotografía y después como editora, en dos películas de ficción.
Para mí es muy bonito ver por primera vez tu nombre en la pantalla grande. Estoy dentro de un lugar que admiraba mucho y que veo como catapulta para grandes directores (…) para mí es un sueño”.




