MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2020.- Cancelado el Grito de Independencia en el Centro Histórico de Morelia, la cantidad de personas que anda por el primer cuadro de la ciudad es menor en comparación con otros años. Sin embargo, aún hay mucha actividad; bares abiertos sin ley seca y sin saber a qué hora cerrarán.

Meseros de dos restaurantes señalan a este reportero no saber hasta qué hora van a cerrar, pero ya armonizan la tarde-noche con música ranchera y vernácula, ofrecen tragos al dos por uno y otras ofertas para convencer a los paseantes.

El Palacio de Gobierno, casi despintado en su fachada, pero la puerta principal aun con las marcas del descontento social, está cerrado; esta noche no será el lugar del Grito virtual qué anunció Silvano Aureoles, gobernador de la entidad.

Hay personas caminando largo de la avenida Madero, los vehículos van y vienen en ambos sentidos. No son las multitudes de otros años pero tampoco es poca gente; la mayoría parece andar de paso y diferencia de otros años, el centro está abierto.

Ya para esta hora, el año pasado y otros más a partir del 2008 que sucedió la tragedia de los granadazos, ya estarían funcionando los arcos de seguridad para ingresar al centro y cerrar el cerco hasta el primer cuadro de la ciudad justamente para evitar el acceso de gente armada.

Hay patrullas y oficiales de policía a lo largo de la avenida, se prepara un mega operativo para evitar la aglomeración de personas y con ello los contagios de Covid 19.

La bicioruga sigue funcionando todavía, y hay largas filas en los bancos porque es quincena. Es una tarde calurosa con el cielo despejado, un poco de nubosidad hacía el horizonte. Algunas personas caminan sin cubrebocas. Algunos tratan de sacar algo para vivir tocando música o vendiendo algo. No aparece el preámbulo para ningún Grito de Independencia que se recuerde.

Algunos sólo han acudido a tomar un café o una cerveza con amigos o en pareja para refrescar la tarde, porque al final el municipio sí permitió la venta de alcohol, a diferencia de muchos municipios michoacanos donde implementaron la ley seca.