MORELIA, Mich., 29 de marzo de 2020. – Encuesta Institucional sobre Seguridad Pública (EISP), revela que a lo largo del 2018 policías de diversas corporaciones desempeñaron su labor en precarias condiciones, sin equipo táctico, armas ni parque vehícular. 

Los agentes respondieron a la Encuesta Institucional sobre Seguridad Pública que en ese año entre el 52 y 53 por ciento no recibieron camisas, pantalones o calzado, tendencia que también se sostuvo, pero en cifras aún más elevado en lo que se refiere a herramientas de trabajo. 

Por ejemplo, el 69.7 por ciento no recibieron chaleco táctico, antibalas; otro 78.2 por ciento tampoco fueron dotados de cascos balísticos. 

En lo que se refiere a armas, pasó lo mismo. Al 63.4 por ciento de los agentes encuestados no les dotaron de armas cortas; 61.7 laboró sin arma larga y un 64.8 por ciento lo hizo sin municiones, es decir, si lo encuestados hubieran asistido o participado de un enfrentamiento, sus probabilidades de vivir serían pocas. 

En uno de los años más violentos de la historia de Michoacán, al menos para los agentes estatales preventivos y de investigación, las dependencias no tuvieron la capacidad de dotarlos de otras armas consideradas no letales, como la famosa macana y gas lacrimógeno, o de menos esposas para controlar a una persona violenta (el 78.9 por ciento no recibió tolete; 90.7 no le dotaron de candados de mano y 94.9 no recibió gas lacrimogeno). 

La evaluación institucional se aplicó frente a frente a policías preventivos (más de 50 por ciento), policías de investigación y custodios, esto como parte del proceso que obliga la Federación para conocer los resultados de la aplicación del Fondo de Aportaciones para la Seguridad.