MORELIA, Mich., 5 de diciembre de 2020.- En vísperas de cumplir 61 años, el 27 de diciembre, Marco Antonio Solís El Buki suelta la carcajada de solo pensar en el retiro de su exitosa carrera como cantautor porque simple y sencillamente ama lo que hace y no puede dejar de hacerlo.

“Obviamente, en algún momento hay que hacerse un poquito hacia atrás, pero ahorita me siento perfectamente, tengo dos proyectos nuevos, he escrito mucho, en esta pandemia me dio por escribir, el encierro me vino bien, por grabar muchas cosas y tengo mucho material en espera”, afirmó en una rueda de prensa, previa a la inauguración de su hotel Mansión Solís.

Por lo pronto, vienen nuevas canciones, a mediados de enero; es un proyecto que se pospuso debido a la pandemia y ahora lo que se escucha es La nave del olvido, aquella canción que compuso el argentino Dino Ramos para Carlos Alberto Burlet El Greco, pero que popularizó José José.

“Es un pequeño homenaje a José José; cuando falleció, en uno de los conciertos grabaron esta canción y quisimos compartirla con el público, fue un concierto en Dallas, Texas. Hay mucha juventud que la está descubriendo, es una canción que vale la pena escucharla al menos un par de veces en la vida”, señaló.

Adelantó que también viene un trabajo hasta cierto punto autobiográfico, pero lejos de la historia personal porque lo que le gustaría compartir es lo que pasa detrás de los escenarios, lo que pasa en un hotel, el sentir emocional, lo que es el esfuerzo, lo que es la disciplina, lo que es el camino que lleva, en su caso, a 44 años de carrera.

“Un camino con muchas caídas, con muchas fallas, pero siempre con mucha disciplina, fe y rectitud y así todo se puede lograr. El esfuerzo es diario, el reto es cada día y tenemos que enfrentarlo de forma positiva, con entrega, con intensidad, yo así vivo”, señaló quien se considera una persona privilegiada con mucha salud y muchas canciones.

Comentó que sigue con la idea de un proyecto que tenía con Alberto Aguilera, mejor conocido como Juan Gabriel, pero que no le alcanzó el tiempo para concretarlo y se trata de una serie de conciertos con una estampa de Michoacán, porque también estaba enamorado de Michoacán.