Obtiene FGE vinculación a proceso por secuestro agravado en Zitácuaro
MORELIA, Mich. 3 de noviembre de 2025.- México no aguanta más, entre los ciudadanos hay mucha indignación, la población está frustrada y no sabe a quién acudir o qué hacer ante la ola de inseguridad que enfrentan el estado y el país y que ha resultado en el homicidio de Bernardo Bravo Manríquez, líder citricultor, y Carlos Alberto Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, aseveró Alfonso Martínez Alcázar, edil de Morelia.
En entrevista concedida este lunes, en el Centro Administrativo de Morelia (CAM), tras la movilización efectuada el pasado domingo, en la capital michoacana, para exigir justicia para Carlos Alberto Manzo, y que culminó con la intrusión en el Palacio de Gobierno, Martínez Alcázar refirió que "ayer los ciudadanos genuinamente salieron a manifestarse, porque están indignados por la violencia y la inseguridad, necesitan ser escuchados y vivir en paz".
Lamentó que "hoy el gobierno federal encasille a quienes se manifestaron como conservadores u opositores, son ciudadanos que expresaron su indignación y consternación por lo que pasa en el país, el asesinato de una persona que se atrevió a levantar la voz, y se suma al asesinato de muchas personas más, en un tiempo corto, que también levantaron la voz".
Alfonso Martínez afirmó que la violencia como medio para exigir la paz no es admisible, pero manifiesta que "los ciudadanos no pueden soportar más, no pueden esperar más, es un acto de reclamo, la gente está pidiendo paz y esto no se puede minimizar diciendo que son todos conservadores u opositores".
Reparto de culpas, muestra de ineficientes e incapacidad
El Alcalde de Morelia precisó que el gobierno federal no puede justificar la situación actual echando culpas a gobiernos que terminaron 13 años atrás.
"Echar culpas muestra ineficientes e incapacidad para resolver, echar culpas a gobiernos que terminaron hace 13 años es un acto de desesperación", reiteró.
Cuestionado sobre la estrategia de seguridad pública desplegada por la actual administración municipal, Martínez Alcázar acotó que "no ha funcionado con la velocidad" esperada y deseada.
Y es que, si bien celebró el golpe de timón dado, respecto de la gestión de Andrés Manuel López Obrador, que implementara la política conocida como abrazos y no balazos, el gobierno en funciones actúa ante una crisis de seguridad y una condición mucho más complicada, por seis años de "omisión y hasta complicidad".
"Fueron seis años de abrazos para los delincuentes y balazos para los ciudadanos", expuso.




