MORELIA, Mich., 6 de noviembre de 2020.- En una comparativa entre 1991, cuando Morelia fue nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad y fue inscrito su patrimonio, y la actualidad, la resultante es una disminución en la cantidad de inmuebles inscritos, sea por daño parcial o por una pérdida total de patrimonio.

Al respecto, Antonieta Jimenez, directora ejecutiva y una de las fundadoras de la Asociación Mexicana para Intérpretes del Patrimonio, explicó a Quadratín que tuvo la oportunidad de coordinar con otra colega, el libro Morelia 25 años de Patrimonio mundial, en el cual se conmemoraba la fecha del nombramiento. Para ese libro, dijo, hicieron la tarea de indagar un poco sobre los temas de patrimonio de la ciudad de Morelia.

Es un tema muy triste, realmente, señaló la especialista, quien dijo que para el libro, conversaron con los verdaderos especialistas de Morelia, y parte de los trabajos consistió en hacer una suerte de comparación de cómo estaba el patrimonio que fue inscrito en 1991, con respecto al momento en que se estaba haciendo ese libro, es decir, hace casi cuatro años.

La también investigadora del Colegio de Michoacán, dijo que hay dos panoramas al respecto. Uno es de las casas habitación, con lugares de uso civil; “la verdad es muy costoso el mantenimiento”, reconoció, y dijo que los propietarios se las ven muy complicadas para poder sobrevivir, y terminan vendiendo y malbaratando sus propiedades, incluso abandonándolas.

El otro panorama, expuso, al que le fue mejor en esos 25 años, es a los inmuebles que están bajo resguardo de instancias gubernamentales, bancarias, hoteles e incluso restaurantes; “porque por mucho que uno diga que la gentrificación y demás, tiene un elemento que no es tan negativo, se obliga a la restauración, pero tiene sus queveres, no estoy poniendo sobre valor ese tipo de uso particular, porque hay toda una corriente que habla de que tenemos que propiciar que los inmuebles se utilicen para lo que fueron creados”, dijo.

Ha habido una disminución de la cantidad de inmuebles inscritos en la declaratoria, con respecto a lo que hay el día de hoy, expresó la especialista, quien no quiso comprometer una cifra, pero sí remarcó que ha habido, en efecto, una disminución importante; se ha perdido patrimonio.

Esto no sólo se refiere a una destrucción total del patrimonio, dijo, “que es cuando de repente ya aparece un estacionamiento en lugar de un inmueble, sino también incluye cuando hay cambios sutiles, es decir, poco a poco, se da un deterioro que sufren los inmuebles, sea por abandono o por cambio de uso, todo ello genera un daño al patrimonio cultural” aseveró.

Cuando un inmueble que era casa habitación, deja de serlo para convertirse en cinco locales comerciales, eso es daño también, expresó, y dijo que esto sucede porque el inmueble está perdiendo la esencia, el significado y su razón de ser; “y está perdiendo muchas oportunidades, esta encontrando lugares que terminan siendo abandonados y demás, es muy complejo”, refirió.