Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Especial

Desarrollan y evalúan insecticidas biológicos en la UNAM Campus Morelia

Margarita Blanco/Quadratín
 
| 11 de agosto de 2018 | 16:30
 A-
 A+

MORELIA, Mich., 11 de agosto de 2018 .- Investigadores del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas  y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM Campus Morelia (IIES-UNAM) y del Instituto de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (NIFAP) Uruapan trabajan actualmente en el desarrollo de técnicas que utilizan hongos microscópicos como insecticidas para controlar plagas de los cultivos.

El Dr. Carlos González Esquivel, investigador del área de Agroecología del IIES, explicó que una de las plagas más abundantes en los últimos años en la Cuenca del Lago de Pátzcuaro es la de chapulín o “chocho”, que afecta principalmente al maíz. Los programas de gobierno para el control de esta plaga se basan en insecticidas químicos que contaminan el agua y el suelo y producen daños a la salud de los agricultores que los aplican, como cáncer e infertilidad en jóvenes, explicó.

Una de las alternativas ecológicas a esta problemática es el uso de hongos entomopatógenos, es decir, que infectan insectos. Estos microbios son completamente inofensivos para las plantas, los animales y el ser humano, por lo que se pueden aplicar sin riesgos a la salud y el ambiente. A simple vista, son similares a los que aparecen en el pan o en las tortillas.  Atraviesan la cutícula de los chapulines, los que una vez infectados mueren y liberan nuevas esporas, las cuales se siguen diseminando a manera de un control natural.

Los hongos entomopatógenos se distribuyen por todo el planeta, por lo que pueden ser aislados en campo y reproducidos en laboratorio de manera relativamente sencilla. El grupo de trabajo logró aislar cepas de los géneros Beuaveria y Metarhizium en chapulines infectados en cultivos de maíz de la Cuenca del Lago de Pátzcuaro. Al menos tres de estas cepas tienen un alto potencial para su uso como bioinsecticidas, por lo que el siguiente paso será evaluarlas en diferentes dosis y formulaciones. En otro estudio, se evaluó el efecto de la aplicación del hongo Trichoderma en el control de la llamada “marchitez del chile”, que afecta a los productores de este cultivo en el Valle Morelia-Queréndaro, con resultados promisorios.

Existen en el mercado diferentes formulaciones disponibles a base de estos hongos para controlar distintas plagas de cultivos, y su uso está cada vez más difundido entre los agricultores orgánicos. Sin embargo, en muchas ocasiones se desconoce la calidad de estos productos, por lo que la UNAM, a través del Laboratorio Nacional de Innovación Ecotecnológica para la Sustentabilidad (LANIES) ofrece un servicio de evaluación  independiente, que consiste en determinar la concentración, viabilidad y pureza de los formulados comerciales de hongos entomopatógenos y otros agentes de control biológico.

Asimismo, en el transcurso de 2018, el LANIES ofertará un curso de producción artesanal de hongos entomopatógenos, dirigido a agricultores, técnicos y profesionistas, con el fin de difundir esta ecotecnología y contribuir a una producción agrícola sana y sustentable. La página de internet de este laboratorio es www.lanies.unam.mx.

Datos de la foto: Chapulin infectado con el hongo entomopatógeno Metarhizium sp. Foto Dra. Venecia Quesada Béjar.