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MORELIA, Mich., 12 de julio de 2026.- El derecho animal es un logro que buscó su reconocimiento desde hace al menos 15 años, indicó la doctora Rosa María de la Torre Torres, en su discurso al recibir un reconocimiento por su trabajo a favor de políticas de protección animal y su trabajo legislativo a favor de los derechos fundamentales.
Fue en el evento de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, en el que se entregaron reconocimientos al Mérito a la Abogacía Michoacana, y en el que la doctora enfocó su discurso a la relevancia del derecho animal y los retos que esto enmarca aún en el estado.
Recordó que por años se ha buscado colocar en el ojo público y jurídico la importancia de proteger a sectores vulnerables
"Hasta hace apenas 10 o 15 años existían un grupo particularmente vulnerable que permanecía prácticamente invisible a los sistemas jurídicos occidentales, ya fueran europeos, norteamericanos o latinoamericanos, y ese grupo era el de los demás animales.
"Y digo deliberadamente los demás animales porque con demasiada frecuencia olvidamos que nosotros mismos también pertenecemos al reino animal, pareciera que el punto de partida de nuestras discusiones jurídicas consiste en recordarnos a los orgullosos representantes de la especie Homo Sapiens, que también somos animales".
Destacó que existe una realidad difícil de ignorar y es que durante siglos los sistemas jurídicos han reducido a los demás animales a la condición de objetos, bienes, propiedades, o simples recursos destinados al aprovechamiento humano, lo que calificó de injusto y urgente modificación.
"La filosofía jurídica moderna nos enseñó que ningún individuo debe ser utilizado únicamente como un medio para los fines de otro, y hemos construido sistemas normativos dedicados precisamente a impedir que unos sean instrumentos de otros, pero el pensamiento crítico contemporáneo nos obliga a un a pregunta incómoda: ¿Por qué seguimos permitiendo, respecto a los demás animales, aquello que jamás aceptaríamos respecto de un animal humano?".
Afirmó que aunque clara y éticamente la respuesta es no, por años la respuesta jurídica no lo veía así, pero reconoció que afortunadamente en años recientes el sistema jurídico ya cruzó el umbral de una de las transformaciones jurídicas más profundas de su historia.
"Nos encontramos frente a lo que me gusta llamar la última frontera del derecho, por ahora, y si observamos la evolución de los derechos fundamentales descubriremos una constante histórica, la expansión progresiva del círculo moral y jurídico.
"Esto nos recuerda que por años se han sumado las mujeres, los pueblos afrodescendientes, los pueblos originarios, las personas con discapacidad y muchas otras que habían permanecido excluidas. Hoy esa expansión nos lleva a sectores vulnerables, y saber que el derecho animal ha encontrado espacio entre las disciplinas jurídicas dignas de ser reconocidas es un importante logro", refirió.




